Mercader

alejandro_hermosilla

Foto de Ángel Manuel Gómez Espada

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont. Porque el arte literario es para mí, ante todo, un estilo de vida. Un soplo místico. Y para estos escritores, sus libros eran sus riñones e hígado. Un miembro más de su cuerpo sin el que no podían respirar. El tejido de un vestido oscuro que los transportaba a dimensiones remotas. Como ciertas canciones de David Bowie o cuentos de Las 1001 noches.

Hasta ahora he publicado dos novelas escritas como en una especie de rapto: Martillo (Balduque, 2014) y Bruja (Balduque, 2016) que son las dos partes de una trilogía que concluirá con la publicación de Tormenta en el año 2018. Y estoy a la espera de, cuando sea el momento adecuado, publicar otra trilogía de novelas: El Jardinero, Ruido y Puercos (en la que trabajo actualmente).

Hubo un tiempo de mi vida en que me enfoqué mucho en el estudio de la literatura. En que parecía que mi destino iba a ser la enseñanza en la Universidad española. Pero la demolición del estado del bienestar por parte de los gobiernos neoliberales y el rayo destructor (y tal vez benéfico) del poder, han provocado que no sea así. Y que por tanto ocupe mi tiempo en realizar mis propios libros y no estudiando los de otros.

Avería de pollos es un homenaje a los artistas que iluminaron mis días y dieron sentido a mi vida. Y continúan haciéndolo.  Es una especie de autobiografía espiritual y artística en que voy dejando testimonio de mis filias y fobias. Sobre todo de las primeras. Un espacio ensayístico y creativo que a modo de un mercado árabe me gustaría que fuera un lugar donde cualquiera pudiera encontrar una pieza de su agrado: una alfombra para decorar el salón (y con la que si es posible volar), un aroma que colocar delicadamente en su cuello o una especia con la que poder saborear más profusamente el lento discurrir de las horas en los desiertos. O en los oasis. Allí donde, entre los resoplidos de los camellos y los murmullos de los tuaregs, todos los deseos solicitados a los efritts se hacen realidad. Y se ven a lo lejos las cabezas descuartizadas de los poderosos siendo picoteadas por los buitres y los mosquitos. Shalam

                              إِذَا كُنْتَ فِي قَوْمٍ فَاحْلُبْ فِي إِنَائِهِمْ

                       Quien desee asesinar a los dioses, debe orar.

logoaveria2