Feliz 2020

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Me encuentro en el hospital. No tenía que estar aquí porque hoy era otro miembro de mi familia el encargado de quedarse a velar a mi madre. Pero ha tenido un pequeño problema y no puede acudir. Mi madre se encuentra sedada. No tardará en morir. No sabemos cuándo. En los próximos días. De repente, la persiana de la ventana por la que me suelo asomar, comienza a bajar sin explicación alguna. Sin que yo la mueva. Comprendo al momento el mensaje divino. A mi madre se le está acabando el aliento. El telón de su vida está bajando para siempre. Varias lágrimas aparecen en mi rostro y hago lo que hasta ahora no había hecho. Llamo a varios amigos de la infancia y les informo que llevo varios meses de hospital en hospital porque mi madre tiene un cáncer terminal y sospecho que morirá hoy. Me desahogo. Hablo durante horas con mi novia. Con los enfermeros. Escucho alguna canción de David Bowie. Intento leer pero no puedo. Intento escribir pero no puedo. Finalmente, susurro unas palabras al oído de mi madre y me despido de ella. Le digo que se puede ir tranquila y en paz y le tiendo la mano. Horas después estoy llamando al tanatorio. La persona que me trajo al mundo ha fallecido durante la madrugada del sábado 13 de abril.

Este es obviamente el principal recuerdo de este año que se va. 2019 siempre será la fecha en la que murió mi madre. Pero afortunadamente tengo muchos más. Lo pasé en general muy bien en las presentaciones de El jardinero y en las firmas. Hablando con personas que me miraban como si fuera un marciano y otras que respetaban mi trabajo. Por supuesto es absolutamente genial poder continuar escribiendo en averíadepollos. De hecho, si en principio me había planteado que fuera un blog que durara 30 años ahora pienso que si dios quiere, estaré hasta que expire hilando averías en honor a tantos y tantos artistas cuyas obras han dado sentido a mi vida y, en cierto sentido, justifican esta existencia. Obviamente, agradezco a todos los amigos que, de una u otra manera, me han apoyado y comentan los textos o facilitan con su presencia cualquier problema cotidiano. Y sin dudas me siento muy afortunado de continuar compartiendo mi vida con Susana. Mujer con la que algún día confío tener un hijo que haga que ese año en concreto se vea marcado por esa impresionante experiencia y a dios por darme las condiciones ideales para dedicarme a lo que más me gusta en la vida. Realmente, soy afortunado de poder hacerlo. Hoy mismo pasearé por el mar y probablemente lea a Thomas Pynchon. ¿Se puede sentir uno mejor?

En cuanto a lo que traiga 2020 ya se verá. Tal vez haya alguna sorpresa. Tal vez. Tal vez. ¿Quién lo sabe? ¿Tal vez lo sepa algún geniecillo escondido en una lámpara maravillosa? Mejor no hablar y continuar trabajando pero vislumbro a lo lejos un castillo lleno de negra oscuridad donde varios magos me saludan ¡Feliz 2020 a todos! Shalam

مكنك أن تسألني أي شيء تريده ، باستثناء الوقت

Puedes pedirme cualquier cosa que quieras, excepto tiempo

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. No te imaginas lo contento que estoy de ver a un Alejandro que conocí en los Maristas de finales de los 80’, principios de los 90’ y el actual con el que he podido compartir posiblemente uno de tus momentos más importantes de tu vida y que describes con gran amor en este momento. Un fuerte abrazo de quien sabes que te aprecia. Oliver.

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