Grendel

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No me gusta realizar averías explicando el origen de un personaje u otro porque hay decenas de páginas web, revistas o libros donde uno puede informarse magníficamente al respecto. Pero entiendo que a veces es necesario dar al menos unas pocas pinceladas sobre alguno en concreto. Grendel es, sin dudas, uno de ellos. Ante todo, porque no es un carácter totalmente definido sino que más bien es un concepto que ha ido variando a lo largo del tiempo y encarnándose en distintas épocas y personas.

En cualquier caso, aquí dejo este avería que será el primero de dos que dedique a la magnífica creación de Matt Wagner. Más que nada porque consideraba esencial realizarlo antes de acometer el siguiente, que dedicaré concretamente a Guerra de clanes. El impresionante cómic de Darko Macan y Edvin Biukovic nacido al calor del estallido de las bombas en Bosnia y el sagrado fuego encendido por Grendel.

Ahí lo dejo:

Grendel

Aparentemente, no resulta difícil citar ni el origen ni las influencias de Grendel. Un personaje de cómic creado por Matt Wagner en 1982 cuya esencia era similar al monstruo del mismo nombre que aparecía en el Beowulf. Un ente maligno y brutal descendiente de Caín. Alguien destructivo y brutal. Motivo por el que su protagonista no iba a ser un ser un héroe clásico tipo Spiderman o Capitán América sino un villano. En este sentido, su referente estético más claro sería el famoso ladrón creado por las hermanas Giussani: Diabolik. Aunque también se le ha comparado en repetidas ocasiones con Batman. Algo bastante lógico porque, a fin de cuentas, Grendel podía en sus orígenes perfectamente ser visto como el Mr. Hyde del héroe creado por Bob Kane y Bill Finger. Ese ser furioso y desatado en el que varios autores nos han  sugerido que podría convertirse Batman en caso de dejarse seducir completamente por el mal y transformarse de murciélago en vampiro; de héroe nocturno y misterioso en irascible demonio.

Matt comenzó a publicar su creación en una editorial, Comicon, que había fundado con unos compañeros universitarios. Y, en principio, todo parecía claro. Grendel es Hunter Rose. Un joven superdotado física e intelectualmente que, tras la muerte de su amante, pierde el control, desarrolla toda su furia y comienza a vivir una doble vida: logra la fama como escritor pero, a la vez, es un asesino enmascarado que se convierte en el rey del crimen de Manhattan. Pero (y aquí se encuentra otro de los hechos que diferencia la creación de Wagner de muchas otras) contrariamente a lo que suele ser tradicional en los cómics, no tarda en morir tras ser derrotado. Concretamente, por un hombre lobo aleccionado por una niña, Stacy Palumbo, (que, más tarde, protagonizaría una escalofriante novela gráfica llamada La hija del diablo) de la que Grendel se había enamorado y tomado a su recaudo tras asesinar a su tío.

En una saga normal, este sería el final del personaje. Pero no en esta. Porque Grendel, repito, no es un personaje.

La idea de Matt (algo que le costó bastante esfuerzo hacer comprender al público y desarrollar completamente) era convertir a Grendel en una esencia que me atrevo a comparar con el Daimón socrático. Una fuerza anímica, un instinto, casi una voz sorda, secreta y subterránea que marca el destino de los pueblos en general encarnándose y apoderándose del alma de varias personas. Así que, progresivamente, aparecerían nuevos Grendel como, por ejemplo, Christine Spar (la hija de Stacy Palumbo) que irían tomando el relevo de Hunter Rose por un motivo u otro. Hasta que, finalmente, con el paso de las décadas y siglos, el concepto Grendel sufrirá todo tipo de transformaciones: se convertirá en una orden bajo la que se alineen un ejército de samurais y distintas asociaciones criminales o en el sobrenombre por el que se conozca a magnéticos y misteriosos personajes como los Grendel Khan que, en esencia, podrían compararse a demonios. Emperadores de mundos postapocalípticos, vacíos, devastados y en guerra donde reina el caos y la violencia que son la manifestación más evidente de aquello en lo que Matt Wagner terminó transformando a la saga: un estudio de la agresión. Del mal puro. Una descripción de la evolución de aquella fuerza bruta, dionisíaca, violenta, bestial e incontenible que caracterizaba al primer Grendel: el famoso (y ya mencionado) monstruo que aparecía en el Beowulf.

Con el tiempo además, a imagen y semejanza del significado que para él tenía el concepto Grendel, el cómic fue separándose de sus manos. Matt Wagner logró darle la vuelta de tuerca apropiada para que no se encasquillara y creciera de la mejor de las maneras. Esto es; abandonó momentáneamente el timón creativo. Y permitió que diversos autores se apropiaran de su Grendel y desarrollaran sus propias ideas e historias generalmente en futuros lejanos o paisajes devastados y desolados. Grendel pasó así a ser un nombre, un ente, un icono íntimamente unido a la violencia pero lo suficientemente difuso como para ser reinterpretado y reelaborado por los distintos creadores que se ocupaban de él. De hecho, aún hoy no tengo totalmente claro lo que es. Algo que me parece maravilloso y creo que se ajusta y responde perfectamente a los planes y deseos de Wagner. Por ejemplo, a veces creo que Grendel no es tanto un estudio sobre la violencia y la agresión como acerca de la divinidad. Puesto que las diversas reelaboraciones del personaje y concepto permitirían vislumbrar, a su vez, a la manera borgeana, los distintos modos de concebir a los dioses y mitos que han llevado a cabo diferentes culturas, personalidades y facciones a través de los tiempos.

En fin. No sé si ha quedado claro qué es Grendel. Pero si no es así, lo intentaré por última vez. Imaginemos un cómic en el que Spiderman no es un héroe sino un villano y Peter Parker muere, pero la esencia de su personaje -su traje, algunos de sus poderes, su manera de trepar- es recogida y perpetuada por varias personas a lo largo del tiempo. Esta sería la primera y, en mi opinión, la menos interesante de las evoluciones de Grendel. La segunda nos trasladaría varios siglos, milenios o décadas después de la aparición de Spiderman. Así que, por ejemplo, podemos encontrarnos con el jefe de una población cuyo apellido dice ser Parker y viste la fámosa máscara roja; a un ejército de ninjas que combaten con el traje del trepamuros; territorios áridos y sin esperanza en los que el viejo arácnido se ha convertido en un mito y se encuentra escrito en los libros que su futura vuelta traerá consigo la abundancia; clanes que combaten furiosamente bajo la sombra de banderas rojiazules; o incluso poblados secretos en los que se rinde culto a las arañas y la estatua de una tarántula preside sus calles. ¿No es realmente fascinante? Shalam

الخوف ليس سوى رغبة إلى الوراء

El miedo no es más que deseo al revés

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:…la miro y cierro los ojos…..los abro, la miro de nuevo y veo a un hombre parentesis bebiendo licor de cerezas………………………………..
    2ºimagen:…el dibujante elige hacer una imagen no personal……….si se multiplican serian abdomenes de insecto………………………………….
    3ºimagen:….izq: aaahhhhh…..dech: teatro de sombras y cuchillo “, bowie”ooohhhh sound and vision low
    4ºimagen:…sobre todo una tormenta con rayos y buena arquitectura para el yihadismo…….
    5ºimagen:….abbey road…..todo en el paso de cebra, el paso de cebra es el lugar elegido para el desarollo……
    6ºimagen:….hostias esta si que es buena, king kong de cartero renegon…………….
    7ºimagen:….el fauno peludo acosado parece decir: esta pareja de humanos me esta molestando demasiado me los quitare de en medio y me ire al bosque en busca de jovenzuelas…….

    • Muy bueno lo del licor de cerezas y los abdómenes de insectos. Curiosa la invocación a Bowie concretamente en esa foto. King kong de cartero…jajajajaj… Genial. Buenísimo. La escena del fauno peludo no sigue en el cómic como la imaginas pero es impresionante. Vale esa escena y las viñetas previas y las que le siguen (las cuales pertenecen a Guerra de clanes) por colecciones enteras.

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