La sociedad industrial

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Dejo a continuación un nuevo avería en el que me ocupo muy brevemente de un personaje esencial de nuestra cultura, Unabomber, y su famoso ensayo: La sociedad industrial y su futuro. El cual recomiendo leer escuchando una versión instrumental de un famoso tema de Joy Division: «Decades».

La sociedad industrial

Esta semana he vuelto a leer el famoso manifiesto escrito por Theodore John Kaczynski (Unabomber), La sociedad industrial y su futuro.

La primera ocasión en que lo hice fue durante la preparación de mi tesis sobre la obra literaria de Ernesto Sábato. Había algo en el texto de este heremita profesor de matemáticas que, durante años, se dedicó a realizar atentados para reivindicar sus ideas, que me recordaba a los diagnósticos emitidos por el escritor argentino en muchos de sus ensayos. Y algo en su carácter y actitud que me hacía rememorar a Juan Pablo Castel (el protagonista de El túnel).

Kaczynksi era, a su vez, alguien perfectamente hermanable con el personaje de Memorias del subsuelo; la novela de Dostoievsky. Así que incursioné en La sociedad industrial y su futuro con la intención de comprender mejor algunas de las raíces del nihilismo y, parafresando a Freud, del malestar actual de la cultura. Familiarizarme con una violenta atmósfera mental que consideraba necesaria para vislumbrar mejor las raíces del egoísmo asesino del personaje de El túnel.

Por ningún motivo en especial, he vuelto a recuperar el ensayo de Kazcynski esta semana y lo cierto es que, (probablemente debido a que hoy en día medio mundo suelta su bilis, ira y lo primero que se la pasa por la cabeza en las redes sociales), me ha impresionado menos en lo que se refiere a su actitud mental. Ciertamente, (hecha la salvedad de que casi ninguno de ellos llegaría al punto de matar a nadie para defender sus ideas), hoy en día, el usuario medio de twitter dejaría en ridículo los violentos exabruptos de Unabomber. Sin embargo, entiendo y comparto bastante más sus negativos presupuestos sobre la sociedad industrial. De hecho, la deriva actual de Occidente no deja en parte de dar razón a muchas de sus reflexiones que resuenan hoy en nuestra conciencia casi como severas profecías apocalípticas.

Sería genial realizar una performance en un museo en la que alguien leyera en voz alta algunos de los epígrafes del texto de Kazcynski (mezclados con pasajes extraídos, por ejemplo, de la obra de Thoreau o Dostoievsky) mientras un grupo de música industrial encerrado en una jaula con foma de fábrica realiza un solipsista concierto y se proyectan en bucle imágenes de filmes como In girum imus nocte et consumimur igni El desierto rojo.

En cualquier caso, no he realizado este avería hoy para hablar sobre este lúcido y despiadado ensayo (que no deja de tener por supuesto sus fallas, errores y afirmaciones más que discutibles) sino para citar un pasaje del mismo que me parece además de absolutamente bestial, completamente certero. Es difícil resumir con mayor claridad cómo funcionan los medios y nuestra sociedad del espectáculo.

Ahí lo dejo:

«La libertad de prensa es de muy poca utilidad para el ciudadano medio como individualidad. Los medios de masas están en su mayor parte bajo el control de grandes organizaciones que están integradas en el sistema. Cualquiera que tenga un poco de dinero puede imprimir algo, o puede distribuirlo en Internet o de alguna otra manera, pero lo que tenga que decir será sumergido por el vasto volumen de material lanzado por los medios, por tanto no tendrá un efecto práctico. Es por eso casi imposible para muchas personas y grupos pequeños el hacer un efecto en la sociedad con palabras.

Tomémonos (FC) como ejemplo. Si no hubiéramos hecho nada violento y hubiéramos presentado los presentes escritos a un editor, probablemente no hubieran sido aceptados. Si hubieran sido aceptados y publicados, probablemente no hubieran atraído muchos lectores, porque es más divertido ver el entretenimiento lanzado por los medios que leer un ensayo sobrio. Incluso si estos escritos hubieran tenido muchos lectores, la mayoría hubieran olvidado pronto lo que habían leído porque sus mentes habrían sido anegadas por la masa de material a que los medios las exponen. A fin de presentar nuestro mensaje ante el público con alguna oportunidad de crear una impresión duradera, tuvimos que matar gente». Shalam

الشيء الوحيد الذي أغلى من التعليم هو الجهل

Lo único más caro que la educación es la ignorancia

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

3 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen…..tormenta antes de llegar a la cumbre……(el 7ºsello…bergman….1957)
    2ºimagen….estos no paran……. ahora por si fuera poco te querran dar un kalashnikov…..(a 5km de pripiat)….
    3ºimagen….queridisimos amigos, yo se que no ha sido un error humano y me medio sonrio por ello……
    4ºimagen….gafas muy chinas……mas 100 millones de pipas de porcelana….ai weiwei..2010….
    https://www.rtve.es/noticias/20101011/ai-weiwei-tapiza-suelo-tate-cien-millones-pipas-girasol-porcelana/360942.shtml…….los niños solo quieren jugar….
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=_TbVL_MIy8U….la infancia de ivan….1962…tarkovsky….

    • Alejandro Hermosilla on

      !) Cartel tipo para un corto en el que se parodían las típicas entradillas de los filmes sobre invasiones extraterrestres de la década de los 40, 50 del siglo XX. 2) Imagino a Bergman viendo esta escena y esta película y pensando en un nuevo guión sobre la soledad. Pensando que él lo haría mejor. 3) Miro al cielo como quien sabe que o bien Dios está conmigo o bien los extraterrestres. No estoy solo. De hecho, en sus declaraciones, él dice sentirse muy bien y tranquilo en la cárcel. 4) Imagen utilizada por Chris Marker en una de sus películas y reutilizada por Debord y demás situacionistas. Aparece en bucle en todas las películas situacionistas de la historia y se considera completamente anónima. No conocía lo de las pipas de girasol. Hubiera sido al menos interesante pisar allí. Al menos. PD: La película menos valorada de Tarkovsky que, como dicie, el locutor siempre es recomendable recuperar. Sí.

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