Los puercos

0

A veces ocurren estas cosas. Hace más de un año que terminé el primer manuscrito de Puercos que, en breve, revisaré. Una novela muy influenciada por Sade y Bernhard en la que retrato metafórica y simbólicamente el mundo artístico en general. Y antes de ayer, como quien dice, me enteré de que mi escritor francés favorito, ese megalómano lleno de talento llamado Marc Édouard Nabe, acababa de publicar la primera parte de un libro llamado, sí, voilá, Les porcs (Los puercos).

Yo adoro a Nabe. Creo que soy el único que ha escrito algo de él en español. No por nada en especial sino porque no está traducido, es un autor muy incómodo alejado de las modas literarias y no parece haber mucho interés del público en general por su figura. Ninguno de los grandes críticos y medios ha hablado de él y apenas existen, por tanto, expectativas sobre su obra.

En fin, ojalá muchos se animaran a leerlo porque Nabe es un genio. Nabe es free-jazz. Es un novelista invencible. Sí, desde luego, que también es ególatra y vanidoso pero si alguien puede serlo es él porque -que yo sepa- es el mejor escritor francés vivo. Además del más odiado (y temido) y probablemente también el más polémico. Televisión por la que pasa, televisión por la que no vuelve a crecer la hierba.

Durante años, me he sentido muy unido a él. Fracasé en mi intento de traducir una de sus obras maestras –L’Homme qui arrêta d’écrire- porque las condiciones económicas que su equipo pidió eran realmente muy elevadas. Pero la escritura no se mancha por el temperamento de sus autores y, obviamente, seguí amando sus textos. Me decepcionó -es cierto- su L’enculé. Una novela muy mediocre y tópica. Tras leerla, creí que Nabé había empezado a envejecer. Que había perdido pulso y se había aburguesado. Pero estoy seguro de que Le porcs es un ensayo incendiario y, obviamente, me fascina que los dos sin conocernos -aunque Nabé sí sabe de mí y, en su momento, me felicitó por un artículo sobre él que aún luce en su página web- hayamos urdido un par de libros con el mismo título sin saberlo.

Puercos es un panfleto satírico y puntilloso de más de 1000 páginas contra los conspiracionistas. Un puñetazo en el rostro de figuras tan célebres de la cultura francesa como Alain Soral, Dieudonné, Yann Moix o Thierry Meyssan. Una carcajada ácida y llena de bilis contra los que creen que el desplome de las Torres Gemelas fue provocado por la administración Bush y vislumbran atentados de falsa bandera en cada ataque terrorista en Occidente.

Seré sincero. No me importa quién tenga razón. Nabé es un polemista, un escritor controvertido e inteligente, y me da igual si estoy de acuerdo o no con aquello que sostiene porque es tan lúcido, puntilloso y ácido que siempre me hace disfrutar. Nabé es el John Mcenroe de la literatura francesa. Es el grano en el culo de los escritores acomodados. Por lo que no juzgaré su libro en términos de la consistencia de las tesis que sostiene sino de la propia escritura. Pues con él, siempre se trata de vértigo y locura y no de ideas. Se trata, en definitiva, de riesgo.

¿Es necesario añadir algo más? Tal vez sí: “¡Que dios lo juzgue como ser humano que yo lo juzgaré como escritor!”. Shalam

إِذَا أَرَادَ اللَّهُ هَلاَكَ النَّمْلَةِ أَنْبَتَ لَهَا جَنَاحَيْنِ

Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas

 

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

Deja un deseo