Mitos sin sustancia

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Los grandes autores no son necesariamente los que han escrito un libro que nos marcó. Aquellos que siempre citamos cuando alquien nos pide que le recomendemos alguno. Me atrevería a decir que los grandes autores son los que, a lo largo del tiempo, continúan ofreciéndonos material para continuar ahondando en ellos, en sus ideas, en sus vísceras, en sus manías, en su mundo. Dostoievsky, por ejemplo, no es imprescibidible por haber escrito Crimen y castigo sino por haber compuesto una pléyade de novelas en las que, en el momento más inesperado, podemos incursionar. Es el conjunto de la obra el que hace a un autor grande y no un solo libro. Es la absoluta necesidad de recostarnos en sus textos de tanto en tanto la que lo hace grande y no haber logrado emocionarnos durante unas horas.

Digo esto porque hoy he comenzado a leer Historia y utopía de Emil Cioran. Una recopilación de varios ensayos del pensador rumano por la que me he sentido fascinado desde el primer momento. De hecho, al poco de comenzar, me he sentido agradecido por reencontrarme con una voz única, lúcida, llena de veneno y amargura que transmite más verdad en tres o cuatro frases que otros escritores con libros enteros. La grandeza de Cioran radica, a mi entender, no tanto en su despiadado pensamiento sino en su exactitud para ahondar en las desgracias y el sufrimiento. Una precisión que lo convierte en una segura medicina ante el tormento, la desgana y el desasosiego.

Sin dudas, los fríos análisis de Cioran dan calor en medio de sociedades embrutecidas por los medios de comunicación y las tormentas políticas y económicas habituales. A este respecto, dejo a continuación unas breves e incisivas reflexiones que más que a su época, parecen radiografiar a la nuestra: «a riesgo de petrificarse, el mundo necesita un delirio renovado. Es la única evidencia que se desprende del análisis del presente. (…) Imagínese una sociedad superpoblada de dudas en la que, a excepción de algunos despistados, nadie se compromete enteramente con nada; en la que, carentes de supersticiones y de certezas, todos se envanecen de la libertad y nadie respeta la forma de gobierno que la defiende y encarna. Ideales sin contenido, o, para utilizar una palabra totalmente adulterada, mitos sin sustancia». Shalam 

حقيقة أن الحياة ليس لها معنى هو سبب للعيش ، الوحيد حقًا

El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen…playa en suecia de esas con un solo arbol…..sonrisa….
    2ºimagen….en esta casa hace mas frio dentro que fuera….(eso es lo que estoy leyendo en este pedazo libro)…
    3ºimagen…..ya he dicho que soy un director de orquesta y estoy en unos de los muros de la loqueria de volterra…..me han transferido con disolvente universal…
    PD….https://www.youtube.com/watch?v=1vpS_-nN3JM….pop sueco…roxette…sleeping in my car..barcelona live 2001…..mala suerte de su cantante……

    • Alejandro Hermosilla on

      1) Cioran visitando el lugar donde se rodó «Sacrificio». 2) Cioran entendiendo que todo es una pérdida de tiempo. También leer ese libro. Que de nada sirve vivir. A punto de escupir entre sus páginas. 3) Elemento situacionista. Postal de Navidad. No tendrás regalos sino carbón. PD: muy profesionales y coquetos. La muerte no perdona. Un día seremos nosotros.

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