Calles negras

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Hace unos días realicé dos breves averías sobre las conexiones íntimas entre kraftwerk y Mondrian y Dennis Wilson y Paul Gauguin. Como última parte de esta serie, hoy le toca el turno a Jean-Michel Basquiat, el hip hop y las famosas lecciones realizadas por Steinski y Double Dee. Ahí va.

Calles negras

Basquiat es un enigma. Es de los escasos pintores que no buscaba ser eterno sino actual. Hay algo baudeleriano en su vida. Triunfó porque fue más contemporáneo que nadie y porque no tenía intención de trascender. Parecía divertirse pintando. Cruzar líneas, símbolos y colores como el que juega a una máquina recreativa o pincha varios discos al mismo tiempo en su habitación o una cabina de dj. También alcanzó el éxito porque se encontraba en el lugar adecuado -New York- en el momento justo. No sólo tenía talento sino que su atractivo físico, su ascendencia puertoriqueña y su raza lo ayudaban en tiempos en los que, mas de una década después del asesinato de Malcolm X y Martin Luther King, los conflictos raciales de Detroit y la eclosión de la Blaxploitationel mestizaje era un valor al alza. Por si fuera poco, a estos atributos se le unían un temperamento un tanto inmaduro, alergia al compromiso amoroso, un frecuente consumo de drogas, varios padrinos influyentes y una muerte prematura. Es decir; todos los componentes necesarios para convertirlo en una figura mítica en pleno siglo XXI; otro de esos narcisistas y autodestructivos artistas juveniles llamados a convertirse en la imagen de generaciones futuras. De hecho, hoy en día hay émulos de Basquiat por todas partes. Tanto en pintura como en físico. Su casual y rebelde figura es icónica y su deslabazada pintura una excusa para que, invocando su nombre y el de Pollock, cientos de jóvenes graffiteros sueñen con asaltar y corromper los grandes palacios artísticos. O al menos, tengan un símbolo en el que apoyarse en medio de la desolación cotidiana. El hedonismo psicótico diario.

Basquiat era warholiano. Murió tan joven que no tuvo apenas tiempo de realizar teorías o reflexiones que explicaran su arte. Amaba el éxito más que el prestigio crítico. Era consciente de que era más difícil ser completamente actual que un artista clásico. Había toda una serie de ritmos y estilos latiendo fuera de las galerías artísticas que él comenzó a introducir en el circuito. Su pintura era una mezcla entre el electro, Picasso y el hip hop. El santoral africano, los collages espontáneos y los grafitis. Lo que Basquiat decía, lo decía en códigos distintos a los utilizados hasta entonces. Usaba el lenguaje de la pintura como si estuviera scratcheando un disco, los colores como si fueran sonidos salidos de un radiocasette y el lienzo como un tablero de juegos donde conectar ideas, rimas, bailes, vestidos y danzas. De hecho, hay creaciones suyas que parecen haber sido pintadas con los pies y las manos, como si estuviera haciendo break dance. Reformulando el expresionismo abstracto y la pintura callejera a ritmo de bajo zumbón y peleón y guitarra afilada. Caminando un paso más allá de lo que Parliament y Funkadelic realizaron durante los setenta. En la vía de la música negra que comenzaba a sonar en las plazas y clubs de New York tras la resaca posterior a la eclosión de Saturday night fever.

Basquiat era el Mc de la pintura moderna. Su obra comenzó a ser colgada en las paredes de los centros alternativos de exposiciones de Nueva York conforme las melodías de decenas de grupos de electro y rap asaltaban los clubes; empezaban a reclamar su espacio en la radio y aparecían en la MTV anticipando la intensa explosión que se produciría a finales de la década de los 80 del pasado siglo.

No sé por ello si es posible contemplar una exposición de Basquiat sin música. Sinceramente, creo que se pierde mucho de su contenido subversivo, de la frecuencia mental en la que el pintor trabajaba. El artista neoyorquino era un fan de Miles Davis y Charlie Parker. Algo de la estructuras aleatorias e improvisaciones del Bebop pueden rastrearse en sus incandescentes lienzos. Pero no es la música de esos maestros (como tampoco probablemente lo es la pintura clásica) la que yo al menos escogería para realizar un proceso de simbiosis catártica con su obra. Cualquier tema de Run-D.M.C., Grand Master Flash o The Sugarhill Gang me parece mucho más adecuado. Aunque si bien es cierto que en Basquiat hay una pulsión muy natural y fluida, también hay otra artificial. Así que tal vez me decantaría por hacer sonar cualquiera de las célebres lecciones desarrolladas por Steinsky y Double Dee.

Ante todo, porque tanto «The payoff mix» como «James Brown Mix» o «History of Hip Hop» son un ejemplo perfecto de arte posmoderno. Una prueba de lo que es capaz de hacer la tecnología con los impulsos naturales de la música. Y si es cierto que probablemente el primer Basquiat -ese que firmaba junto a Al Díaz con su seudónimo SAMO (SAMe Old shit: «la misma mierda de siempre») los tags y grafitis que ejecutaban en lugares estratégicos de New York- era un intrépido salvaje, el Basquiat posterior era un hábil estratega muy a su pesar. Una víctima inocente sometida a las reglas comerciales de un negocio que lo convirtió rápidamente en un producto. Un objeto de consumo reelaborado y empaquetado según el público al que los galeristas y publicistas deseaban hacer llegar una obra que, en cierto sentido, es un sampler pictórico. Un radiocasette por el que desfila el arte callejero y vanguardista norteamericano de las últimas décadas, del mismo modo que por las mencionadas lecciones de Doug «Double Dee» DiFranco y Steven «Steinski» Stein se escuchaban en modo compacto las voces, improvisaciones y experimentos realizados por decenas de artistas del presente y el pasado inmediato de la música negra. Shalam

علمتهم كل شيء يعرفونه لكن ليس كل ما أعرفه

Les enseñé todo lo que saben, pero no lo todo lo que sé

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:……es pleno dia……pero lo que no le gusta simplemente lo tacha…..no deberia de explicar nada mas pero lo hace con la razon…….es una clara explicacion de sus procedimientos como diciendo os ofrezco mi aprendizaje…..
    2ºimagen:……»haz lo que debas»-1989-spike lee………(si quieres doble de queso en la pizza vas a tener que pagarlo)……..sammy davis jr, el 2º por la izq de negro…..(sonrisa)………
    3ºimagen:……estoy haciendo figura humana……siempre estoy haciendo figura humana…..las espadas son anecdoticas o un argumento demasiado privado………
    4ºimagen:…….intentos de no ser evidente pero la mente es atravesada por el sexo…(..2 vias tren…….) que tambien aparecen en la imagen nº1……………..
    5ºimagen:……luchando contra la g= 9,8 mxseg al cuadrado……..el resultado es el paracaidismo…….
    6ºimagen:……hostias esto si que no porque tengo del hip-hop la misma opinion que f.zappa: el hip-hop es antimusica y eso no puede ser…….el hip-hop es narracion literaria,….. chungo si no sabes el idioma en el que hablan……….jajajjjjajjjjj

    • 1) O bien Basquiat pidiendo auxilio perseguido por sus demonios interiores o bien el retorno de los enmascarados negros. Ictus y sacrificio. 2) Me parto con lo de Sammy Davis. Todos juntos dicen: «Dejemos atrás a Little Richards». 3) Combate de mayas 4) Basquiat jugando a ser diseñador gráfico. Haciendo camisetas fardonas y caras que no compra más que Madonna. 5) Baloncestistas entrenando. A su puta bola por supuesto. 6) Lo mismo podría decirse de Bob Dylan. Incluso Frank Zappa fue superado por el paso del tiempo. Aunque el rap ha evolucionado FATAL.

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