La rebelión del vacío

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La mayoría de intervenciones artísticas de lienzos o textos no pasan de la anécdota. En mi caso, no suelo emitir más que una sonrisa cuando las contemplo en un museo o las leo en una revista. La técnica es, desde luego, interesante. Pero lo difícil es ajustar el tiro correctamente. Aplicarla en el momento preciso y sobre el objeto adecuado. Creo que esto lo ha logrado Luis Ángel Ábad en La rebelión del vacío. Una lúcida transformación y adaptación del famoso ensayo de Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, a la era del coronavirus. Una operación muy pertinente sobre la que se podrían realizar todo tipo de jugosas teorías y debates en los que no voy a entrar.

Después de mucho pensarlo, me parece mucho más efectivo extraer varios pasajes del libro para que quien lea esta avería tome conciencia de la ingeniosa operación realizada en un creativo y revelador ensayo bastante más incisivo que múltiples textos filosóficos y perodísticos actuales. En muchos de ellos, tan sólo hay palabras. Opiniones. Pero en el de Abad, hay algo más. Hay vacío. Hay urgencia. Hay pandemia. Sombras. Peligro. Hay coronavirus. Hay presente y un diagnóstico muy conciso de nuestros tiempos. Hay un fantasma que habla -Ortega y Gasset- y un mundo fantasmagórico que escucha sus palabras desde el centro de la nueva caverna: el hogar confinado.

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La rebelión del vacío

“Hay un hecho que, para bien o para mal, es el más importante en la vida pública europea de la hora presente. Este hecho es el advenimiento del coronavirus al pleno poderío social”.

“Tal vez la mejor manera de acercarse a este fenómeno histórico consista en referirnos a una experiencia visual:(….) las ciudades están vacías de gente. Las casas, llenas de inquilinos. Los hoteles vacíos de huéspedes. Los trenes, vacíos de viajeros. Los cafés, vacíos de consumidores. Los paseos, vacíos de transeúntes. Las salas de los médicos famosos, vacías de enfermos. Los espectáculos, como no sean muy teletransmitidos, vacíos de espectadores Las playas, vacías de bañistas. Lo que antes no solía ser un problema empieza a serlo casi de continuo: encontrar gente”.

“El vacío, de pronto, se ha hecho visible, se ha instalado en los lugares preferentes de la sociedad. Antes, si existía, pasaba inadvertido, ocupaba el fondo del escenario social; ahora se ha adelantado a las baterías; es él el personaje principal. Ya no hay protagonismo: sólo hay escenario“.

“Me hizo meditar mucho cierta damita en flor, toda juventud y actualidad, estrella de primera magnitud en el zodíaco de la elegancia madrileña, porque me dijo: “yo no puedo sufrir una rave a la que han sido invitadas más de ocho personas”. A través de esta frase vi que el estilo del coronavirus triunfa hoy sobre toda el área de la vida y se impone aun en aquellos últimos rincones que parecían reservados a los happy few“.

“Las masas se han hecho dóciles frente al vacío: no lo llenan, lo respetan, no lo suplantan“.

“¿No es evidente que la sensación de nuestra época se parece más a la tristeza y silencio de chicos que ya no pueden ni ir a la escuela?”.

“No podrá extrañar que hoy el mundo parezca vaciado de gentes, se preocupó de prohibirlos. Tal ha sido la deserción por decisiones políticas”.

 “El (…) perspicaz se sorprende a sí mismo siempre a dos dedos de ser confinado; por ello hace un esfuerzo para escapar a la inminente cuarentena, y en ese esfuerzo consiste la inteligencia. El confinado, en cambio, no se sospecha a sí mismo: se parece discretísimo, y de ahí la envidiable tranquilidad con que el confinado se asienta e instala en su propio balcón. Como esos confinados que no hay manera de extraer fuera del aplauso en que habitan, no hay modo de desalojar al confinado de su cuarentena, llevarle de paseo un rato más allá de su ceguera y obligarle a que contraste su torpe visión habitual con otros modos de ver más sutiles. El confinado es vitalicio y sin poros. Por eso decía Anatole France que un confinado es mucho más funesto que un malvado. Porque el malvado descansa algunas veces; el confinado, siempre”.

“Hoy triunfa el hombre-coronavirus y, por lo tanto, sólo intentos saturados, de aparente reunión”.

“Podemos (…) resolvernos a no aislarnos nunca, sin más riesgo que el advenimiento de otros seres infectados. Pero, en principio, son imposibles pueblos perennemente embalconados. Los hay. Breyssig los ha llamado «los pueblos de la perpetua aurora», los que se han quedado en una alarma detenida, congelada, que no avanza hacia ningún mediodía”.

 “La calle vacía es policía enérgica, y esta sólo es posible en una de estas dos situaciones: o siendo uno el que obedece, o hallándose alojado en un mundo donde manda alguien a quien reconocemos pleno derecho para tal función; o acato yo, u obedezco. Pero obedecer no es aguantar –aguantar es envilecerse-, sino, al contrario, estimar al que manda y aplaudirlo, solidarizándose con él, situándose en el balcón“.

“Observad a los que os rodean y veréis cómo aplauden perdidos por su balcón: van como sonámbulos dentro de su buena o mala casa, sin tener la más ligera sospecha de lo que les pasa”.

“El confinamiento es por lo pronto un orden donde uno está perdido. El hombre lo sospecha; pero le aterra encontrarse cara a cara con esa terrible seguridad y procura ocultarla con un telón fantasmagórico, donde todo está muy claro. Le trae sin cuidado que sus «ideas» no sean verdaderas; las emplea como trincheras para defenderse de su salud, como mascarillas para ahuyentar la realidad”.

“Es deplorable el frívolo espectáculo que los pueblos confinados ofrecen”.

“Ya no hay “plenitud en las calles” porque esto supone un porvenir claro, prefijado, inequívoco, como era el del siglo XX”Shalam

كنز الرجل الحكيم أخطائه

El tesoro del sabio son sus errores

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:…….pasillo lleno de puertas……dos frontales……muchas laterales……..(puente-pasillo-puerta)………..
    …..extraordinaria modificacion……
    2ºimagen:……la modificacion en un objeto conocido……(roy fox liechtenstein)……..
    3ºimagen:……los nueve personas que hay de pie tienen que estar desplomadas en el suelo…….
    4ºimagen:……estas dos personas de la imagen deben de estar tiradas en la acera…..
    5ºimagen:…..esta si es la imagen perfecta de neutrones bomb……..(sonrisa)
    6ºimagen:…..este es el unico superviviente…….podra hacer uso de todo lo que le rodea…..ha desaparecido el concepto de “posesion”……..eso si que es revolucionario…….

    • Yo en la primera imagen veo todo lleno de zombis o un dinosaurio caminando hacia el puente. Buena analogía con Liechtenstein. Todas esas personas desplamadas de repente en el suelo sin causa conocida. Así comienza una película. Tal vez la quinta imagen sea un buen ejemplo de por qué no estaría mal la desrucción del mundo. Tanto el concepto de posesión como el concepto de herencia. Si la gente no heredara, todo sería otro mundo muy distinto. Probablemente más hedonista y desesperado. Más centrado en el presente. Espero que no sea ese señor el último superviviente. Mejor otros aspirantes.

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