Muchachas

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Existen algunos tópicos asociados al arte actual con los que rompen las dos partes estrenadas hasta ahora de Muchachas de Finca. Un documental realizado por un par de hermanas argentinas: Maruja y Cecilia Rodríguez Berisso. En primer lugar, aquel que sostiene que debe ocuparse de personas cuyas vidas han sido extraordinarias, de acontecimientos históricos y políticos importantes o de sucesos subyugantes, pero no así de las personas cotidianas.

El cine es un arte que parece no casar bien con la vida diaria. Que nació para lo extraordinario. Le van los colores del espectáculo. Las grandes superficies y las historias rutilantes. Cuando Andy Warhol dijo que cualquier persona dispondría de cinco minutos de fama en este siglo, no estaba pensando probablemente en el cine. Un medio surgido, repito, para lo superlativo y el glamour del que, no se sabe por qué razones, pareciera que tuvieran que estar forzosamente excluidos nuestros vecinos y familiares. Motivo por el que se agradecen tanto propuestas como Muchachas de Finca. No hay nada excepcionalmente reseñable en ella y eso es precisamente lo que llama la atención. Que las mujeres que cuentan sus recuerdos y se refieren a sus hijos o sus primeros noviazgos podrían ser nuestras madres, tías, abuelas, profesoras y vecinas. Que cada una de ellas cuenta historias sin aparente importancia, pero sin las que la vida en su conjunto no tendría lugar.

Muchachas de Finca logra que nos sintamos invitados en las casas de varias vecinas de la localidad Ciudad Jardín Lomas del Palomar (Buenos Aires) utilizando una estética entre el documental profesional y el vídeo familiar. Para eso también sirve el cine. Para conservar la memoria de personas que vienen y van a nuestro alrededor en los cafés y con las que, en algún caso, con suerte, compartimos un comida de tanto en tanto en un restaurante.

Recuerdo un taller literario impartido por un famoso escritor en el que echaba pestes contra quienes le daban excesiva importancia a la historia de su familia y se empeñaban en narrarla. En parte, estoy de acuerdo con él. Pero sólo en parte. Porque lo que tampoco es justo para el ser humano es que el arte únicamente se ocupe de casos insólitos. De la máxima belleza y la máxima fealdad. Que se encuentre en manos del heroísmo y la trascendencia. Nosotros también somos las conversaciones que tenemos con nuestros familiares durante un día de fiesta, los paseos que damos por un parque, el barrio en que hemos desarrollado la mayor parte de nuestra vida o ese café que compartimos con un amigo mientras hablamos vagamente. Algo que capta perfectamente Muchachas de Finca.

Muchachas de Finca evita además el tópico de rastrear los lugares llenos de personas desfavorecidas y el sensacionalismo. No es necesario ir a las villas miseria, a los campos de fútbol, a los cafés literarios o a las tanguerías para retratar Buenos Aires. A veces basta con cruzar la calle o caminar cien metros. Eso es algo que consiguen Maruja y Cecilia en un documental que reconstruye o más bien describe con cordialidad la vida en un barrio con suficiente habilidad como para que nos sintamos inmediatamente cercanos a quienes aparecen en él sin dejar de ser un testimonio gráfico que sirve, a su vez, de documento histórico de una época.

Probablemente, en medio de la explosión de material videográfico que vivimos, pase desapercibido, pero, de seguro que, de encontrarlo en un baúl y poder contemplarlo con el paso del tiempo, sería una más que agradable sorpresa. Pues, a su particular manera, cumple una función parecida a la que ejercen esas fotos en blanco y negro de nuestros padres y abuelos que todos guardamos en algún cajón. Hecha la salvedad de que en esta ocasión las escuchamos hablar y las contemplamos moverse. ¡La magia del séptimo arte! Shalam

قلة من الذئاب تريد فرار الحمل. ولكن هناك

Escasos lobos desean que un cordero huya. Pero los hay.

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:…..colchon de flores……………
    2ºimagen:…….poblado-zona ciudad jardin….una hermosura……….
    3ºimagen:…..se parece a la chispeante señora wilberforce en «el quinteto de la muerte»-1955-a.mackendrick..
    sonrisa………extraordinaria pelicula…….

    • 1) Bolsa estampada. Compras locales. 2) Europa-América. El otro-el mismo. 3) Cierto. Cuentos de Mafaldá en las repisas. Suena de fondo una canción de Spinetta imitando un pequeño vals y un viejo tango.

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