Rollerball

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Ayer hice un avería en el que indicaba que daría mis breves impresiones sobre algunos de los filmes que he visto en los últimos meses en una futura publicación. Esa era, desde luego, mi intención. Pero, pensándolo mejor, no voy a agrupar esas reflexiones en un solo avería sino que voy a ir emitiéndolas en varios. Más que nada, porque me ha dolido ver que joyas como La novia del diablo o ¡Está vivo! no tenían su día de gloria en este espacio como realmente merecían. De hecho, creo que reformaré próximamente ese avería para que lo tengan. Así que, sin más, paso a referirme a Rollerball.

                                               Rollerball

Mi único problema con Rollerball es James Caan. El hecho de que me cuesta mucho trabajo separar a James Caan de Sonny Corleone. James Caan es y será siempre Sonny Corleone. Es realmente indiferenciable e indistinguible del mafioso ideado por Puzo. Algo ciertamente injusto porque James Caan ha rodado decenas de películas en las que ha realizado excelentes interpretaciones como es el caso de la que llevó a cabo en la magnética Rollerball. Más allá de este pequeño inconveniente, (en varias escenas creía que James iba a sacar una pistola y a invocar a la familia Corleone) lo cierto es que el filme de Jewinson resulta sumamente interesante. Por un lado, posee una atmósfera gélida que lo acerca aunque sea a lo lejos a THX-1138 de Coppola y, por otro, mantiene las constantes de realismo sucio de los clásicos films de los 70. Tanto es así que me atrevería a definir a Rollerball como futurismo sucio. Aunque, desgraciadamente, dado el curso de los acontecimentos, el mundo retratado en la película parece cada vez más cercano al nuestro.

En realidad, Rollerball es casi un espejo de las tesis sostenidas por Guy Debord en La sociedad del espectáculo. A las que habría que añadir las del teatro de la crueldad de Artaud y las de las distopías clásicas tipo Un mundo féliz y Fahrenheit 451. Jewinson retrata un mundo manejado por las corporaciones en  donde el deporte se ha convertido en un cruento espectáculo publicitario. Y lo hace aunando paciencia y vértigo y un delicioso sentido estético. ¡Esos trajes, esas motos, ese sabor a videojuego de antaño! ¡Qué maravilloso sentido del ritmo y de la acción!

Supongo, en todo caso, que si de momento la distopía apuntada en Rollerball no se ha cumplido es porque los deportistas generan más ingresos económicos vivos que muertos. Pero entiendo, asimismo, que si existieran posibilidades de cambiar esa tendencia en algún momento, nuestros atletas volverían a competir ya no tanto por la gloria sino por su propia vida como lo hacían los míticos gladiadores en el circo romano. Y sería por cierto más importante que se presentaran bien afeitados y acicalados para la ocasión, con la marca comercial bien visible en el centro de sus camisetas o cascos, que la sangre que derramaran al ser heridos o morir. En definitiva, Rollerball nos describe crudamente un mundo a través del que vislumbro un futuro (no tan improbable) en el que nuestros admirados futbolistas, tenistas o golfistas se verían obligados a jugar partidas interminables cuyas reglas les impedirían descansar y en el que, al salir a la cancha, gritarían arrodillados el siguiente conjuro frente a sus admiradores: “¡Ave Sony! ¡Ave Nike! ¡Ave Apple! ¡Ave Samsung! ¡Los que van a morir os saludan!”. Shalam

كل شيء تعلمه من الفشل

Todo se aprende del fracaso

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

3 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:……”danzad, danzad, malditos”-1969…………….
    2ºimagen:…..directo…………guillermo timoner obrador……………
    3ºimagen:….y los cabrones estos comiendose unos churrascos en murcia…….

    • Sí. Realmente la idea del filme me recuerda a “danzad, malditos”. No conocía a Guillermo Timoner Obrador. Se ve muy bien. Ciclista mitico. Yo a esta segunda foto, le pondría a Indurain luchando por el record de la hora. O mejor, a Francesco Moser. Me río con lo de los churrascos.jjajajj

      • Joder. He estado viendo imaǵenes de Obrador y fascinante. No conocía el deporte ese. Ciclistas detrás de motos en velódromo. Me ha resultado fascinante. ¿Por qué tuvo que acabar? Está genial.

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