Ecos adultos (1)

2

Dejo a continuación el primero de los dos averías que, debido a su extensión, dedicaré a Peter Parker. The Spectacular Spider-Man. En ambos me centraré, sobre todo, en la segunda etapa del guionista Bill Mantlo en la colección. La que abarca de los números 61 al 89. Un ciclo realmente importante, casi trascendente, que convirtió aquella colección en imprescindible. Una mina de inspiración realista. Aunque para ello tuvieron que darse una serie de circunstancias que conviene revisar. Ahí voy.

Peter Parker. The Spectacular Spider-Man. (1)

No sé si soy demasiado duro al afirmar que hasta la segunda llegada de Bill Mantlo, Peter Parker había sido un fiasco. La colección había nacido en 1976 con la intención de explorar los aspectos más personales del superhéroe. Se trataba en teoría de profundizar, dentro de lo posible, en asuntos como la relación entre Parker y su tía, con sus compañeros del Daily Bugle o sus relaciones sentimentales y carrera universitaria. Pero, en realidad, ese interesante punto de partida no se cumplió en sus orígenes. Básicamente, porque la colección surgió por accidente. Marvel había rescatado recientemente a Gerry Conway de la DC ofreciéndole el puesto de director editorial. Pero, al poco de llegar, se dio cuenta de que la compañía era ingobernable. Cada creador iba a lo suyo, existía una competencia feroz y no había apenas coordinación. Lo que provocaba retrasos en la entrega de números que obligaban a las imprentas a multarles generando todo tipo de estragos económicos.

Obviamente, Conway se sintió profundamente decepcionado. No tardó en dimitir de su puesto. Pero, para compensarle, (lo acababan de sacar como quien dice de la competencia) le ofrecieron crear una nueva colección del Trepamuros. Una tercera cabecera que acompañara a Amazing Spider-Man y Marvel Team-Up.

La idea era que las tres series se coordinaran para unificar argumentos y sagas. ¡No podía ser, por ejemplo, que en Amazing Peter Parker tuviera un romance con una secretaria y en The Spectacular con Mary Jane! Pero, debido al desorden imperante en la compañía, estos presupuestos no se dieron. Cada una siguió su propio camino y a sus creadores les bastaba con evitar incongruencias excesivas. Por lo que Conway dio la espantada a los pocos episodios. Dejándola en punto muerto sin haber cumplido ni una sola de las promesas que había realizado a los lectores en el primer número.

¿Qué hacer con ella? Supongo que, en algún momento, pensarían en cancelarla. Pero, al fin y al cabo, el hombre araña era una mina de oro. La serie acababa de comenzar. Y era cuestión de seguir probando hasta que alcanzara un tono que la verdad es que tardó mucho en obtener. Para lo que fue decisiva la presencia de dos jóvenes guionistas: Bill Mantlo (quien tomó las riendas del nº 9 al 42) y Roger Stern (estuvo del 43 al 61) quienes mejoraron (sin hacer florituras) su nivel y, sin llegar a despegar del todo, comenzaron a realizar pequeñas innovaciones y números de mayor calidad e interés.

De todas formas, a la colección le faltaba un hervor. Cierta continuidad. Profundidad psicológica. Las historias no generaban demasiada expectación. Eran, por así decirlos, demasiado simples. No suponían un avance en la historia del personaje y no aportaban tampoco un enfoque más realista del personaje. Siendo sinceros, parecían descartes sin mayor interés de la serie madre (The Amazing Spider-Man) que, con sus lógicos altos y bajos, sí que mantenía un nivel mucho más adecuado.

Lo cierto es que Peter Parker era una colección que únicamente podía engatusar a fanáticos del trepamuros o a lectores incautos que, casualmente, decidieran comprar números sueltos al acercarse a los kioscos para divertirse un rato. No creo que casi nadie la hubiera echado de menos si la hubieran cancelado por más que tanto Stern como Mantlo aportaron muy buenos detalles y, a medida que iban familiarizándose con la profesión y la idiosincrasia arácnida, fueron generando lentamente las pautas y atmósferas correctas para que la colección estallase. Ambos en cualquier caso fueron acumulando experiencia, comprendiendo al personaje y su entorno y era cuestión de tiempo que terminaran por hacer explotar estos tesoros.

………………………………………………………………..

En realidad, todo comenzó a cambiar en 1982. En el número anterior de Peter Parker, fechado en diciembre del 81, Bill Mantlo y Roger Stern habían guionizado un número a medias. Un hecho bastante raro en los cómics que cobró sentido un mes después. Algo grande se estaba cociendo. Puesto que Stern pasaba a ocuparse de The Amazing Spider-Man y Bill volvía de nuevo a Peter Parker.

Obviamente, todo estaba calculado. Tom de Falco había tomado el mando editorial de Marvel unos pocos meses antes y se había propuesto cumplir el objetivo inicial por el que surgió esta tercera colección arácnida: profundizar mucho más en la vida personal de Peter. Y además, lograr que todas las series del trepamuros estuvieran conectadas. No se trataba de que una trama comenzase en Amazing y terminara en Peter Parker o Marvel Team Up. Pero sí de que intercambiaran personajes, hubiera constantes ecos entre ellas y una fuerte coherencia interna entre todas. Sobre todo, debido a sus características, en las dos primeras. Y con ese fin impuso una reunión mensual entre los guionistas a la que tanto Stern como Mantlo accedieron encantados. Conscientes de que ambos saldrían beneficiados y de que, gracias a esta colaboración, podrían llevar al trepamuros a otra dimensión.

………………………………………………………………..

Creo que, obviamente, este es uno de los momentos claves tanto de la modernización como de la historia del personaje. Stern quería recuperar el tono afable y divertido que habían logrado Lee y Ditko en sus orígenes y Mantlo deseaba dotar al cómic de un tono mucho más adulto que tan sólo había rozado en ocasiones. Ambos tenían carta libre para hacerlo porque trabajaban en cabeceras distintas. La idea era que, gracias a su mutuo entendimiento, sus visiones no se obstaculizaran sino que se complementaran. Y eso fue lo que terminó ocurriendo. Aunque, obviamente, como suele suceder con las grandes empresas, no todo fue tan rápido como pueda parecer. Costó unos cuantos meses que ambas colecciones adquirieran la velocidad de crucero, pero cuando lo hicieron, dieron lugar a varios de los mejores números de la historia del popular arácnido. De esos que se quedan grabados en la memoria para siempre. Shalam

أي خنفساء جميلة لأمها

Cualquier escarabajo es hermoso para su madre

COMPARTE.

Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:….pulpo de acero———
    2ºimagen:….tarantula (con pies de punta de compas)….
    3ºimagen:….todo accion en el almacen……
    4ºimagen:…..guantazo transparente de mujer transparente……..
    5ºimagen:…..»noche en la ciudad»-jules dassin-1950–lucha libre americana…dice: la ciudad la muevo yo….jajjj..
    PD:….https://www.youtube.com/watch?v=IThyE3ad3cE…..the king bees—shake bop….
    PD2:…https://www.youtube.com/watch?v=DV30dvWNc1Q….David Bowie And The King Bees – Liza Jane(1964)

  2. Alejandro Hermosilla on

    1) La batalla final. 2) Puro años 70 con las pancartas en ristre detrás del combate. 3) Otro clásico de aquella época: el barril vacío o lleno. 4) Escena que es, a la vez, lección de física. 5) Una de esas viñetas que define toda una época. Todos los personajes carismáticos. Buena referencia a Dassin. La desconocía. PD: los dos temas son también muy final de Viridiana. En el de Bowie se siente el talento aunque no deja de ser pura imitación. Creo que en gran medida el rock bestial se prestigió gracias al progresivo. Si todo hubiera sido rock bestial, al final el rock bestial hubiera sido aburrido.

Deja un comentario