La venganza

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Leo en Ciclonopedia, el ralo y singular libro de Reza Negarestami, una reflexión que entiendo que, aunque parezca un poco forzado, se puede aplicar a lo ocurrido en los últimos días con Alvaro Mórata, el delantero de la selección español de fútbol, y a otros deportistas lapidados por el pueblo en el ágora pública correspondiente. En este caso, internet.

Sé que la cita es compleja pero intentaré resumirla (o, más bien, aclararla) posteriormente: «hay una relación manifiesta y fundamental, en todos los cultos y religiones, entre la aparición el culto (…) y una auto-inmolación mológica del dios» (…) En cuanto se sacrifica en trozos de carne para alimentar a la multitud, es adorado por seres mortales y minorías. (…) Si una deidad o un fundador se sacrifica, es porque en este sacrificio la matanza del yo es igual al embarazo, es decir, a estar preñado de muchos. Estas deidades y líderes auto-inmolados atestiguan que no existe otro sitio de creación heterogénea y participación radical que no sea la población. Y uno solo se convierte en una población o en una legión si paga antes el precio más alto, que es la auto-mutilación y el sacrificio; convertirse a sí mismo en una comida para los pobres, los miserables, los insignficantes. Sólo de esta manera puede un sacrificio sangriento convertirse en la garantía de una difusión (…) de gran alcance».

Los jugadores de fútbol no son dioses pero sí, en cierto sentido, héroes. Se les pide a veces lo imposible y siempre se les exige un poco más de lo que pueden dar. Su manera de sacrificarse por el pueblo consiste tanto en entrenarse diariamente y seguir una dieta adecuada como marcar goles y conquistar victorias. Esa es la fórmula que tienen de transcender. De convertirse en «pueblo», «multitud». Por eso sus goles no son suyos sino también de quienes los gritan y cantan. Sus jugadas se diseminan por el tiempo, la memoria y distinta culturas y ciudades como lo hacen las ostias divinas, el polvo del desierto o la lluvia de los cielos, contribuyendo a la creación de cultos individuales y colectivos en los que los goles generan éxtasis, experiencias orgásmicas donde, por momentos, se borran pasado y futuro. Se vive en un presente contínuo que aspira a  reeditarse una y otra vez. Generando frustración si no es así. Hasta el punto de responsabilizar a los heróes (jugadores) y chamanes (entrenadores) de esa traición divina debido a su mal desempeño por el campo.

El futbolista se da a sí mismo en el campo. Existe para el juego. Así que si no convierte goles o realiza su función con efectividad, el pueblo no recibe maná del cielo. No hay alegría. Lógicamente, muchos aficionados se sentirán decepcionados y decidirán comerse (simbólicamente) a sus héroes. Lapidarlos. El juego es un rito sagrado. No es nunca en el fondo un pasatiempo. Así que si el héroe (para eso se le pagan millones de euros) no muere en el campo, morirá en la plaza pública. Si no, de manera real, metafórica.

Creo sinceramente que las amenazas de muerte sufridas por Álvaro Morata durante los últimos días tienen mucho que ver con este proceso. Más en medio de una enorme crisis económica provocada por una inclemente pandemia. El pueblo no desea atenuantes. Quiere que los héroes venzan y en caso de salir derrotados, que se sacrifiquen y mueran por ellos. De no ser así, se inicia el proceso de lapidación. De escarnio público. Si Cristo fue capaz de dar la vida por el pueblo (autoinmolarse) y se convirtió en pan sagrado, ¿cómo es que un futbolista no es capaz de hacerlo? En el fondo, sí, los fanáticos del fútbol son los más religiosos que hay. El politeísmo liberal ha convertido al equipo de sus amores en Dios monoteísta y al jugador en chivo expiatorio o mito guerrero. O se convierte en pueblo gracias a sus goles o debido a las criticas, burlas y amenazas que recibe. Shalam

يمكن أن يكون الموت أعظم النعم

La muerte puede llegar a ser la más grande de las bendiciones

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:….que tengo que pensar:…vaya putada gorda…….
    2ºimagen:….postura basica de descanso en baloncesto y para cualquier esfuerzo……….
    3ºimagen:…..a henry moore le hubiera gustado este cuadro (dos guerreros y una efera)….las hubiera hecho con buena madera inglesa….
    PD1:……henry moore le dono a la ciudad de santa cruz de tenerife la escultura: «el guerrero de goslar»-1977…

    • Alejandro Hermosilla on

      1) El sentimiento trágico de la vida. 2) ¿Qué he hecho yo para merecer esto? 3) Muy buena la referencia a Henry Moore. Me ha gustado mucho El guerrero. No conocía la escultura. Muy Bacon-pictórica.

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