El Ángelus guerrero (2)

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Dejo a continuación el segundo avería dedicado al Conan de Barry Windsor-Smith. El cual, al igual que el anterior, dada la idiosincrasia del dibujante, recomiendo leer no (como sería lógico) escuchando uno de los temas de la mítica banda sonora realizada por Basil Poledouris para el filme dirigido por John Millius sobre el guerrero cimerio sino un fragmento del Concierto para violín de Alban Berg.

 

El Ángelus guerrero (2)

Barry Windsor-Smith extrajo de Conan todo su potencial. Muchos lectores mal informados y apresurados concebían los relatos escritor por Robert E. Howard como homenajes a un guerrero despiadado y salvaje. Un musculoso especimen de una era antigua que mataba enemigos sin piedad y manejaba el acero con increíble destreza. Pero, en realidad, sin ser del todo falsas, estas características sólo eran facetas de una personalidad mucho más compleja. Y, en esencia, tan sólo ponían el foco en los aspectos más sensacionalistas de sus narraciones.

En verdad, los relatos de Howard poseían un lenguaje por momentos envolvente. Howard era directo pero también poético. Era brutal, sí, pero increíblemente evocador. Sus textos estaban llenos de frases parecidas a heridas sangrientas y puñetazos pero también de otras similares a lianas colgando de un templo abandonado.

Howard no era un escritor barroco. De hecho, necesitaba simplificar su estilo para poder publicar sus textos en Weird Tales. Pero sí era detallista y, en cierto sentido, (sin llegar nunca al nivel de Clark Ashton Smith) preciosista. Amaba construir ambientes y atmósferas. Y estoy seguro que, de no ser porque necesitaba el dinero, muchos de sus textos, sin dejar de ser directos, estarían plagados de hojarasca descriptiva. Serían monumentos góticos más cercanos a la pasión romántica y heroica que a la severa rigidez del músculo y la batalla. 

Los relatos de Howard poseían parecido espíritu que los de Lord Dunsany; situados en reinos fabulosos y lejanos; en los confines terrestres. Y también bebían (o al menos tenían similitudes) de aquellas novelas de aventuras que transcurrían en mundos perdidos escritas por H. Rider Haggard y Abraham Merritt.

Su Conan mezclaba el espíritu darwinista del capitalismo, la fiereza de los tiempos modernos con la magia de historias mitológicas clásicas como es el caso de la protagonizada por Jasón y sus argonautas. Y ahí -y un poco más allá si cabe- fue donde buceó Windsor-Smith para extraer la esencia del personaje. Al que convertiría en un héroe decadentista y romántico sin substraerle en ningún momento su fiereza. Más bien, recalcando uno de esos componentes en los que tan sólo un genio es capaz de fijarse: su belleza. ¡Una maravilla!

Windsor-Smith captó perfectamente el prístino aura del personaje y las ciudades y parajes que visitaba.  No sólo el toque decadentista sino su indescriptible esencia maravillosa.

Entendió que Conan vivía en los albores del mundo. No exactamente en sus inicios. Pero sí en su madrugada. En un momento donde se podía percibir el origen con mucha más claridad que actualmente. Y logró transformar al guerrero cimerio no sólo en un héroe sangriento sino, a su vez, en un descubridor de territorios. Un héroe iniciático. Alguien que abría compuertas que daban paso a nuevas realidades. Motivo por el que, a medida que se familiarizaba con el personaje, comenzó a trabajar con esmero los fondos y relieves de viñetas que en ocasiones parecían lienzos realistas extraídos de Las 1001 noches

John Buscema, por ejemplo, se centró en el héroe nitzscheano. El héroe poderoso. En la espada y el músculo. En la fiera humana. Un hombre que con una sola palabra transmitía más que otros con un discurso entero. Pero Windsor-Smith fue más allá. Se dirigió hacia el momento resplandenciente vivido por la humanidad en la era hiboria. Caminó hacia esos cielos, montañas y mares mucho más límpidos que los nuestros donde el sol brillaba con más fuerza y claridad y la noche era mucho más noche.

En muchas de las viñetas del Conan de Widsor-Smith la oscuridad es simbólica. Es artística. Pero al mismo tiempo es augural. Transmite esa nocturnidad desatada con la que Antonin Artaud soñaba y que únicamente las fauces de los dioses monstruosos transmiten. Y la luz es dorada y evanescente como si fuera un reflejo de las manzanas robadas por Prometeo a las divinidades griegas.

Windsor-Smith dibujó al salvaje Conan no tanto como un personaje de novela sino como un mito. Alguien que, de haber vivido en una época donde el arte hubiera alcanzado un alto grado de desarrollo, hubiera sido retratado en múltiples ocasiones. Así que no fue tanto efectista como preciosista en su manera de describirlo. No le importaban, repito, tanto sus músculos sino su leyenda. Revitalizarlo y encumbrarlo como si fuera el Aquiles de su era. Sin por ello negarle ni su salvajismo ni su toque pícaro. Así que combinaba escenas llenas de intensidad con otras que parecían extraídas de un lienzo prerrafaelita.  Algunas que parecían ensoñaciones y podían formar parte de un relato infantil o juvenil con otras de un evaneceste romanticismo. En ciertos momentos, parecíamos que asistíamos en presente a las historias de Conan y en otros que pertenecían a un ignoto libro sagrado.

El Conan de Windsor-Smith no es únicamente heavy metal. Tiene momentos de poética dulzura. El dibujante británico describía, por ejemplo, las escenas de amor con sinuosa sensualidad. En realidad, sus dibujos eran una aventura en sí mismos. Porque, como he indicado, transmitían una vitalidad única pero, a la vez, vicio y destrucción. En sus viñetas no había, por lo general, velocidad sino más bien ligereza. Una ligereza, eso sí, que se transformaba en irupción violenta con mucha facilidad.  

Su Conan era, por momentos, angélico. Salvando las distancias, casi un efebo marcial. Pero en otros momentos, era una aguda imagen del hombre primitivo. Un ser celeste merecedor de cánticos poéticos que entendía, de una manera visceral, el lenguaje de los astros. Y, aunque se comunicaba con tan sólo un Dios, (Crom), parecía ser capaz de vislumbrar lo que el resto de divinidades de los diversos pueblos y civilizaciones deseaban. Porque, a pesar de su ferocidad, poseía una inteligencia aguda.

Obviamente, las pretensiones de Windsor-Smith eran demasiado para Marvel. No tanto porque no valorasen su trabajo sino porque ni le pagaban lo suficiente ni le daban el tiempo necesario para que desarrollara su labor como deseaba. Barry era consciente de no estar haciendo entretenimiento sino arte. Y, en un momento dado, creo que llegó a tomarse su papel de dibujante en Conan de un modo muy parecido a como si hubiera tenido que ilustrar la Biblia, La Iliada o La divina Comedia. Con el grado de seriedad y dedicación que se le presupone a una empresa de tal calibre. Y por eso nadie ha podido aproximarse a sus logros desde entonces. 

Realmente, todavía hoy parece increíble aquello que intentó hacer en Conan. Sobre todo, teniendo en cuenta que probablemente en muy pocas ocasiones logró exactamente lo que pretendía. Nadie en su sano juicio hubiera creído posible emparentar a un guerrero popular, sí, pero desacreditado culturalmente con el decadentismo, el simbolismo y el Art Noveau.

Su Conan no sólo poseía influencias de las creaciones de Alphonse Mucha, Aubrey Beardsley o Carlos Schwabe sino que revitalizaba esos referentes. Los hacía suyos. Logrando que encajasen en historias que, no importaba que se desarrollasen en un tiempo préterito, parecían estar ocurriendo en esos mismos instantes frente a los ojos de los lectores. 

Por eso uno nunca relee una historia dibujada por Barry. Siempre se encuentra con ella como si fuera nueva. Esa es precisamente la magia de su trabajo en Conan. Que siempre se mantiene joven. No envejece. Invoca decenas de ignotos e invisibles mundos misteriosos y, al mismo tiempo, revela otros tantos de un modo sumamente sugerente. Shalam

لا شيء في العالم أخطر من الجهل الصادق

Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

6 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen…..no reago el brazo derecho y torso de conan porque no quiero…….
    2ºimagen……de la misma manera no modifico la pierna derch del heroe, algo le ha pasado y la dejo asi……..
    3ºimagen…….patilargo el conan montañero……
    4ºimagen……chiquito de la calzada(homenaje)…..!…..
    5ºimagen…..el dislocado brazo de la bucanera rubia…..
    6ºimagen….diamond dogs…….https://www.youtube.com/watch?v=OTIsnYPG4lU…bowie….diamond dogs….1974
    7ºimagen…..los caballos pelirrojos son guapisimos………
    8ºimagen……el eje de «adios» y el fraile y sus brazos…………..
    9ºimagen…..luis eduardo aute…..si yo solo pasaba pasaba por aqui….jajajjjj
    https://www.youtube.com/watch?v=6yoK4d53S5U…1980….
    10ºimagen…..te pinchare t.rex!…..https://www.youtube.com/watch?v=TVEhDrJzM8E….t.rex…bang a gong(get it on)…..1971….
    11ºimagen…..conan con sus mejores joyas, su escudo parece de jacinto de rio…sonrisa……

    • Alejandro Hermosilla on

      1) El ángel exterminador 2) Un Conan dibujado por Renoir para regalárselo a sus nietos por Navidad. 3) Lucha de insectos que se acusan mutuamente de haber matado al resto de seres de su especie. Error. Ha sido el insecticida. 4) ¿Por qué Chiquito de la Calzada? 5) Una escena que imagino con música de Stravinsky. 6) Un Modigliani dibujando a Conan e intentando ser un poco menos Modigliani de lo habitual 7) Pórtico prerrafaelita. Homenaje a imágenes medievales clásicas. Conan llevaría una armadura en ese caso. 8) Obviamente, Harold Foster y su Príncipe Valiente. 9) De nuevo, la música de Stravinsky en el fondo de esta escena. 10) Así habría pintado un fauvista valiente y sin complejos a Conan. PD: genial la canción de Aute. Hay algo en él que siempre transmite sensibilidad con sólo escuchar su voz. T Rex y Conan. Imagino a Bolan apareciendo como hechicero en una adaptación fílmica. Pones 11 imágenes pero yo las cuento y cuento y sólo veo 10.

  2. andresrosiquemoreno on

    4ºimagen…….lo digo por lo de : al ataquerrrrrrrr!…al abordajerrrrrr!………cobarderrrr!…..
    alejandro……tienes toda la razon, hay 11 imagenes porque la 7º y 8º es solo una, o sea la 7º…….pensaba en dos zonas una para conan con su caballo pelirrojo y otra para el frailon sosteniendo a una hereje…..jajajjjj

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