El cadáver de Jacko

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Hace unos días pensaba en el pop. (¡Ojo!, ¡No en el rock sino en el pop!) Lo que había sido el pop y lo que es. Intentaba definir lo que es actualmente y, sinceramente, no pude hasta que una imagen apareció mi mente: la del Michael Jackson enfermo y demacrado de sus últimos años.

Cuando pienso en el pop de los 60 pienso en un enorme frutero lleno de plátanos, manzanas, peras, tomates, piñas y todo tipo de alimentos naturales. Pienso en LSD y frutas. En un zumo psicodélico de naranja que, como la discografía de The Beatles, extiende su alegría y vitalidad allá donde se encuentra. Pienso en juventud y plenitud. Júbilo inacabable. Fantasía. Energía. Imaginación. Un cielo abierto. Un submarino amarillo. En un viaje de Julio Verne y en un jardín lleno de exóticas flores abiertas exhalando todo tipo de aromas.

El pop de los 70, por contra, es más escéptico. Más maduro y resabiado. La cultura juvenil había sufrido ya varios traumas y golpes fuertes y tendía por tanto a ser más nihilista. Viva, sí, llena de creatividad pero, sin dudas, era mucho más nihilista. Así que la imagen con la que definiría el pop de aquella década serían un cigarro y unas gafas negras. Objetos llenos de misterio y clase que nos advierten que el viaje va a ser más interior que exterior. Pienso, por ejemplo, para definir aquella época en el Bowie de Young Americans. Un hombre al límite (con aspecto alicaído) que no obstante rezumaba vida y entonaba canciones negras con espíritu adolescente y talento de mago.

El pop de los 80 es directamente un desmadre. Un descapotable. Un armario lleno de hombreras. Por aquella época, la mayoría de los músicos se acicalaban como si fueran a una comunión. Muchos se echaban laca en el pelo. Mezclaban sintetizadores con guitarras. Realizan ingeniosos videoclips. La imagen que viene a mi mente al pensar en aquella era es la de un coche rojo y fardón que se desliza veloz por diversas autopistas con la música a tope. Varios de los viajeros intentan imitar los peinados y forma de vestir de los jóvenes 60 pero la mayoría se sienten satisfechos de llevar elegantes trajes a la moda del momento. Todos quieren follar y drogarse y no ven nada malo en ello. El mundo es una bandeja donde no hay ya frutas sino hedonistas dulces. Bollos de crema y chocolate. La música se ha convertido en una piscina. Una discoteca a la medianoche en punto.

A partir de los 90, sin embargo, comienzo a identificar el pop con una imagen de Michael Jackson solo frente a un micrófono en un escenario. Ya se atisban signos de deterioro en su figura aunque todavía mantiene visos de su antiguo esplendor. Por más que, conforme pasan los años en el calendario, su cuerpo va envejeciendo y arrugándose. Mostrando con más claridad ese aspecto enfermizo que caracterizó a Jacko antes de su muerte.

Finalmente, Michael fallece pero sigue firme e impertérrito ante el micrófono. Aunque lógicamente, con el paso del tiempo, comienzan a brotar gusanos de su boca y oídos. Su figura comienza lentamente a desvanecerse y pronto, no vemos de él más que un esqueleto sosteniendo su típico traje con sombrero. De alguna forma, Jacko ha acabado convirtiéndose en un zombi. Alguien pincha sus discos clásicos pero él se encuentra ausente. No hay nadie frente a nosotros más que un muerto viviente, un cadáver pandémico, con quien alguien se entretiene haciéndolo moverse al ritmo de la música comercial y radiable de la segunda década del siglo XXI.

En fin. No encuentro mejores imágenes que las anteriores para definir lo que pienso del pop actual. Cómo lo visualizo más allá de que lógicamente haya muchos grupos y discos que me gusten.

El pop del siglo XXI es un residuo virtual del cadáver de Jacko. Un zombi con su traje pero sin su alma. Un producto pensado no tanto para bailar con la gente sino entre gusanos. Motivo por el que supongo que tengo la impresión (equivocada o no) de que muchas canciones se hacen ya no para bailar con la pareja o el ligue casual sino en la más pura y absoluta soledad. Como si en vez de estar vivos, estuviéramos ya muertos. Shalam

المعرفة نهر لا نهاية له

El conocimiento es un río sin final

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen:….en perfecto estado de revista….concedo permiso para la investigacion cientifica……. paso de raza negra a blanca………………..sonrisa…………un 10
    2ºimagen:….i am the walrus-magical mistery tour-1967-https://www.youtube.com/watch?v=t1Jm5epJr10…un10
    3ºimagen:….diseño docente de texturas, desde la camiseta a rayas al fondo de estructura fitomorfa con pautas de cuadriculas en sus alveolos……cristal y estaño en la iglesia…….
    4ºimagen:…..periodo de cicatrizacion en la investigacion cientifica…..un 10
    PD:…..muchos de los grandes cantantes raza negra han versioneado este tema de 1960 de smokey robinson (the miracles)-who´s loving you—-la de jackson 5 de 1969 es extraordinaria:
    https://www.youtube.com/watch?v=N9U9A4_cgyI………..en el 69 michael jackson con 11 años…..un10
    PD2:….the temptations-who´s loving you-https://www.youtube.com/watch?v=xlltgUrkzHk…….un10
    PD3:…….la original de smokey robinson(the miracles)-1960

  2. Alejandro Hermosilla on

    1) Preocupación. Proyecto Andrómeda. 2) Caramelo lisérgico desplegable. 3) Va de moderno y probablemente lo es pero, en realidad, remite a la era soul. Cantante tipo. 4) Estatua de simio esclavizado. En algún punto sin retorno de la famosa saga simia. PD: Impresionante Michael. No conocía su versión. Alma absoluta. Muy buenas las otras dos versiones. Por supuesto, la original. Pero no deja de sorprenderme la de Michael. Un talento descomunal.

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