Graham

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Ayer hacía alusión a una voz excepcional; la de Narciso Ibáñez Menta. Pero la de Graham Bonnet no lo es menos. No sé si existe algún vocalista en el mundo del rock con el que se le pueda comparar. Así de  primeras, se me ocurre el nombre de Carl Sentance, el cantante de Nazareth, y nadie más. Ante todo, porque Graham es capaz de alcanzar las notas más agudas con tono grave. Algo realmente inusual. De hecho, para muchos de los frontman del hard rock, los agudos son un momento de lucimiento inacabable e interminable. Son una marca de destreza técnica que usan para marcar territorio y demostrar su poderío vocal. Sin embargo, Graham entona las notas más altas con el mismo volumen y tono de voz con el que lo hace con las más bajas. Y como consecuencia de ello, logra emocionar y hacerse reconocible y cercano en todo momento. Hasta el punto que pienso que su voz es como la de un viejo compañero. Da buen rollo, incita a recordar viejos y buenos tiempos y a beber con unos cuantos amigos en un pub. Tal vez porque siempre canta como si acabara de tomarse un whisky doble; como si varias gotas de alcohol estuvieran recorriendo su garganta. Lo que imprime un toque entrañable y ebrio a su forma de entonar las estrofas y estribillos que logra que toda canción en la que interviene sea profundamente real y auténtica. Y que, a pesar de que, sin dudas, su voz es absolutamente icónica y clave en la historia del hard rock, parezca más la de un colega que la de una estrella.

Una prueba de la originalidad y trascendencia de su voz radica en que, a pesar de haber marcado una época, no ha sido prácticamente imitada ni copiada por nadie. Encontrar un impersonator de Graham que dé el tipo parece una misión realmente difícil. En realidad, todo lo relacionado con él posee tintes excepcionales. No hay más que ver su aspecto, el cual muy acertadamente ha sido definido como “una extraña mezcla entre el Don Johnson de Corrupción en Miami  y James Dean”.

Me gustaría desplazarme en el tiempo y ponerme en el lugar de muchos de aquellos metaleros fans de Raimbow que, acostumbrados a las vestimentas medievales de Ronnie James Dio, esperaran encontrarse un émulo suyo y, de repente, se dieron de bruces con un señor que parecía sacado de un anuncio de Martini y tener un Ferrari aparcado en la puerta cuya voz además, era radicalmente diferente de los otros vocalistas con las que Ritchie Blackmore había trabajado. Tuvo que ser realmente un shock porque cuando Graham grabó Down to Earth, no era en absoluto famoso. Pero hay que reconocer que su elección como frontman no pudo ser más acertada. Graham estuvo poco tiempo en Raimbow pero dejó una huella imborrable en la banda. Algo parecido a lo que ocurrió durante la temporada que estuvo con Michael Schenker o Forcefield. En realidad, el gran problema que tenía es que su personalidad era tan carismática que, aun sin quererlo, terminaba por liderar cualquier proyecto. Así que era de cajón que, antes o después, prosiguiera una trayectoria en solitario en cuya discografía muchos fans coinciden en destacar como su obra magna al enorme y épico Line-up, aunque yo encuentro excelsos momentos en casi todos sus discos -ya sean más guitarreros o más orientados a la FM-. Sobre todo, en Here comes the night y en The day I went mad.

Punto y aparte, por supuesto, es su trayectoria con Alcatrazz. Su compañía de discos estaba empeñado en convertirlos en unos nuevos Journey o Foreigner. Buscaban un grupo que pudiera escucharse al mayor volumen posible en los bares y pubs de medio mundo pero cuyas canciones también fueran radiables. Ideales para pincharlas mientras se conducía por la autopista. Pero era obvio que Graham tenía una personalidad tan única que, por más que se forzara a adaptarse a las peticiones de unos ejecutivos, al final acabaría por hacerse con el proyecto y transformarlo en una aventura personal de alto alcance artístico. En verdad, yo sería capaz de pelearme con quien intentara denigrar el maravilloso Dangerous games, pero sus otros dos discos grabados durante los 80 son también verdaderas delicias. Clásicos instantáneos con un toque misterioso y experimental que los hace sumamente irresistibles. Son puro hard rock pero también poseen algo de FM y un sugestivo toque de vanguardia ochentera que me permiten imaginar muchos de estos temas sonando sin problemas tanto en películas como en videojuegos icónicos de la época pero también en proyectos más personales e independientes.

En cualquier caso, independientemente de lo inspirado de sus composiciones y la intervención en No Parole from Rock ‘n’ Roll y Disturbing the Peace de los, por aquel entonces, jovencísimos Steve Vai e Yngwie malmsteen destacaría, ante todo, al teclista Jimmy Waldo. Lo que hace Waldo con los sintetizadores y el piano allí es sublime. De hecho, creo que el sonido de sus teclados y las cuerdas vocales y la  tradicional entrega de Graham son los elementos claves del sonido de Alcatrazz. Un grupo único como prácticamente todos los proyectos que ha emprendido este hombre en los que, a pesar de los lógicos pasos en falso, siempre aparecen destellos gloriosos. Algo lógico porque, tal vez exagere, pero estoy convencido de que su voz es tan deslumbrante, importante y, al mismo tiempo, tan familiar que muchas veces parece que él es el productor de todos los discos en los que aparece. Creo de hecho que existe un sonido Graham Bonnet (como también hay uno Rick Rubin o Martin Birch). Ante todo, porque no importa la pericia del ingenio de sonido con el que trabaje, al final su trabajo acabará siendo fagocitado por Graham Bonnet y sonando a Graham Bonnet. Un señor que, por algún motivo, (tal vez los dichosos prejuicios) ocupa un lugar secundario en la historia del rock para muchos melómanos pero, en verdad, merece encontrarse en el de las leyendas. Shalam

لا يوجد فنان عظيم يرى الأشياء كما هي بالفعل. إذا فعلت ذلك ، فسوف أتوقف عن كوني فنانة

Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista

Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen = 2ºimagen = 3ºimagen = 4ºimagen………………
    el fotografo tomaria unas fotos con una unica sugerencia: hombre al agua………………

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