Pelo largo

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Dejo a continuación un breve avería sobre David Bowie y Professor Longhair que recomiendo leer escuchando estos dos temas: «Tipitina» del músico norteamericano y «TVC15» del inglés.

 Pelo largo

Ni la vida ni la música ni David Bowie dejan de sorprenderme. Un viejo amigo (un profesor de matemáticas con un aire tanto mental como físico a Kurt Vonegut) me envió ayer un vídeo de Professor Longhair con el que conecté de inmediato. En realidad, desconocía totalmente la figura del músico de Lousiana, pero me encantó su aspecto y su desenfadada manera de tocar. Hay, sin duda, algo jovial en su forma de deslizar sus manos por las teclas. Longhair parece un canario. Un pájaro. Toca con agilidad y con espíritu juguetón. Es un jilguero. Cuando canta parece que está comunicándose con el resto de animales de la selva o que podría perfectamente estar silbando por la calle. Obviamente, me ha gustado. Dos o tres tragos de cerveza y un buen tema de Professor Longhair le cambian el humor a cualquiera.

En cualquier caso, lo que más me ha sorprendido ha sido cuando buceando en internet, me he enterado de que David Bowie le pidió a su pianista (Roy Bittan) tocar al estilo del Profesor Longhair para la canción «TVC15» incluida en el soberbio y enigmático Station to Station. Según parece, Bowie le preguntó al teclista de la E Street Band si conocía al pianista de blues y éste le respondió que lo acababa de ver en directo en un pequeño bar de carretera tres semanas atrás. ¡Bingo!

Si he de ser sincero, nunca hubiera relacionado «TVC15» con Longhair. Jamás. Pero basta comenzar a escucharla para percibir esa influencia que, de no conocer esta anécdota, no hubiera vislumbrado bajo ninguna circunstancia. En realidad, estas son las cosas de los genios. Su capacidad de fijarse en detalles y aspectos en los que la mayoría de los mortales no prestamos atención. «TVC15» suena a blues y funky pero es al mismo tiempo una composición muy lejana a ambos estilos. Es una pura locura. Por momentos parece un lienzo expresionista en movimiento. El saxo de Bowie suena oscuro y lánguido, provoca tensión y expectación. Y el piano de Bittan transmite desenfreno y alegría. Eso sí, el desenfreno y la alegría de los locos. De los esquizoides divertidos. De los monos y de los clowns.

«TVC15» siempre me pareció una sideral oda vanguardista. Una composición digna de aparecer en algunas de las obras teatrales de Bertolt Bretcht o de ser la banda sonora de una exposición de Kandisky. Una oda al deterioro psíquico y a la rareza. Pura delicatessen europea. Pero desde ahora siempre caminará unida en mi interior a los míticos sombreros y gafas oscuras de Longhair.

Supongo que es por sorpresas como esta que todavía no me he atrevido a hacer un avería sobre una de las cimas creativas de Bowie: Station to Sation. La mezcla perfecta (por lo que veo) entre los sucios blues de Muddy Waters y las frías semillas tecnológicas de Kraftwerk. Shalam

الروح ليس لها حدود

El alma no tiene límites

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen….1ª portada de bowie fuera de la onda glam estetica……tvc15 » compuesto y lleno»……..
    2ºimagen….el profesor longhair no es «peace & love» es todo lo contrario, su parche en el hombro asi lo indica (este parche es una pata de pollo averiada)…..sonrisa….
    3ºimagen….dispuesto a todo……..
    PD…..https://www.youtube.com/watch?v=VNGv4AF6rzI&list=PLL7DCiqr-NKD7syJ1zpH4sz7UW7N4B5k7&index=4
    …..little umbrellas-1969…..solo circula y no sabe donde va a llegar, una procesion….

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