La chaqueta dorada

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Hace unos días terminé de leer el primer tomo recopilatorio de los No me Judas publicados por César Martín en Popular 1. Y la verdad es que me ha vuelto a impresionar encontrarme con todos esos contundentes y excitantes textos.

Sí. Ya sé que uno de los prólogos es míos. ¡Una de esas locuras que hacen que la vida tenga sentido! Pero, a pesar de haber descrito allí y en otros averías lo que he experimentado al leer esas divertidas salvajadas, la sensación que tuve al concluir el libro fue tan visceral que no he podido evitar ponerme a escribir de nuevo. ¿Cómo no hacerlo si estamos ante una marabunta literaria, músical y cinematográfica absolutamente inusual; una subversiva apisonadora de anécdotas y vivencias de célebres artistas de todo tipo?

¡Magia y droga! Con esas dos palabras definiría este baúl de artículos que sólo se me ocurre comparar con la indumentaria de Nicolas Cage en Corazón salvaje. Sobre todo, con su chaqueta dorada de piel de serpiente. Pero también, claro, con sus pantalones negros.

Lo curioso de todo esto (y probablemente también lo mejor) es que no sé cómo recomendarlo. Creo que es un libro que no se puede (o más bien no se debe) prestar.

A ver. Intentaré explicarme. Hace poco un buen amigo, un profesor mexicano de literatura, me comentó que deseaba realizarme una entrevista para su canal de youtube. Por curiosidad, le pregunté sobre qué temas enfocaríamos la charla. Bueno. Realmente, tenía todavía que estudiarlo pero sí me adelantó que probablemente dedicáramos unos minutos a que yo citara escritores españoles cuyos libros son de difícil acceso en México. Rápidamente, uno de los que me vino a la mente fue César Martín. (Aunque, obviamente, soy consciente de que él ni se considera un escritor ni nada parecido). Entusiasmado, me dije a mí mismo. «¡Ok! Recomiendo el No me Judas como muestra de una escritura clara, libre y salvaje al margen del sistema. Hecha con pasión. Sin pensar nada más que en disfrutar. Y quedo espectacular. Lo mismo algún fanático mexicano de Hunter S. Thompson me agradece el dato». Pero luego vislumbré que, en caso de que alguno de los colegas o alumnos de este amable profesor, se hicieran con el libro, se acabarían encontrando con hermosas historias como el encuentro sexual entre un delfín y su cuidador o la de un hombre que necesita tener sexo con mujeres con la pierna amputada para disfrutar de una vida amorosa en condiciones. Y, si he de ser sincero, me lo estoy pensando. Supongo que (¡ja!) se entenderán los motivos. Shalam

الرجل الصادق هو دائما طفل

Un hombre honesto es siempre un niño

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. Alejandro Hermosilla on

    1) Disco impresionante. Creo que te lo dejé cuando lo compré. Inolvidables recuerdos. Hay un avería sobre el disco. 2) Carretera perdida. Allí nos vemos.

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