Ruta

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¿Cuándo acabará la dependencia del individuo de los estados? Esta en mi opinión es una pregunta trampa porque la dependencia es mutua y probablemente los estados dependan más de los individuos que nosotros de ellos. Vivimos en el mundo al revés. Un mundo muy parecido al retratado en El mago de oz. Sólo que la mayoría todavía no nos hemos dado cuenta de que detrás de la cabeza monstruosa, se esconden hombrecitos pusilánimes y cobardes que mantienen el poder gracias al terror que producen sus trucos de feria. Manejan con su voz ejércitos y pueden destruir países. Esta ha sido, en cierto modo, la auténtica catadura moral y ética del gobierno de los EUA durante los últimos 30 o 40 años. Su poder radicaba en las armas. No en su economía que, en realidad, se encuentra totalmente destruida y no aguantaría un mes más en pie si decidiera volver a ajustarse al patrón oro o poner sus cuentas en orden. EUA es un país en quiebra que se dedica a quebrar y maniatar a otros países para no hundirse en el vacío y seguir alimentando a sus ciudadanos de sueños, azúcar e imágenes más o menos conseguidas. No quiero pensar qué pasaría allí si los sueños que creían indestructibles, se hicieran trizas. En realidad, esto tal vez favoreciera a largo plazo la creación de un gran número de comunidades rurales autosostenibles y sería bienvenido por muchos pero obviamente, en primera instancia, generaría posibles revueltas, frustraciones y terror por doquier. No tanto por cierto como el que sienten ahora mismo los palestinos en carne propia día a día. Me siento sin fuerzas y sin sangre para referirme a lo que sucede en el medio Oriente. Pero si alguien quería pruebas de lo que late en el corazón sionista, ahí las tiene. Quieren una sociedad de esclavos con una sola forma de pensar, hablar y organizarse. Un anillo para gobernarlos a todos y un Dios, Yahvé, en el centro del mundo para controlar estados donde los ciudadanos estén esclavizados ante la bestia de este mundo: el dinero. Una vergüenza absoluta que demuestra el terror que compone el mundo moderno.

El nazismo, Israel, el nuevo gobierno ucraniano o los títeres de los gobiernos europeos no son más que diferentes partes de la misma moneda. Y si alguien deseaba vivir en sus carnes algo parecido a La guerra de las galaxias, la creación de George lucas, ahí la tiene delante suya. El Imperio es Occidente, parte de Europa, EUA, pero peor aún, muchas personas lo desconocen todavía porque el mal es lo suficientemente inteligente para no mostrar su rostro con claridad. ¿Quién es Darth Vader o El emperador? ¿Dónde están? Ahí radica su poder. En que no se los ve, no se los puede nombrar ni acusar. En que pueden seguir realizando sus planes uno a uno y ganando batallas de esta silenciosa guerra que cada tres o cuatro meses, nos deja nuevas batallas, frentes abiertos -Siria, Ucrania, Palestina, Irán, Irak, Bosnia- y muertos que contemplamos desde las pantallas de nuestros ordenadores y televisiones.

Si se lee entre líneas, muy al fondo, mi libro Martillo, creo que se puede sentir esta ansiedad y angustia que rodean la época presente. Obviamente, se percibirá muchísimo más en la trilogía del horror en la que trabajo actualmente. Pero también en Martillo. Alguien a quien estimo habló de la dificultad de interpretarlo y creo que procede en el fondo porque se hace eco de estos tristes sucesos sin nombrarlos. Es decir, actúa como eco de este terror, aludiendo a su poder a través de metáforas sobre ciudades perdidas y los relatos de H.P. Lovecraft que no me extraña que estén viviendo un nuevo renacer. ¿Cómo no podía ser así teniendo en cuenta el mundo en que vivimos?

Atravesamos tiempos oscuros que pondrán a prueba a muchos pero que posiblemente, también extraerán lo mejor de nosotros mismos. Las grandes personalidades del futuro surgirán de estos años. Y quien aguante con rectitud y ética la tormenta, seguro que alcanzará la dicha de una manera u otra. Encontrará probablemente un sentido a su vida. Por eso creo que es importante que resistamos y nos unamos si es posible respetando nuestras diferencias. Porque es la única manera de imponerse al terror y crear un nuevo mañana. Generaciones anteriores pasaron sus pruebas. Esta es la nuestra: construir nuevas sociedades más fertiles y esperanzadas.

De momento, todo está absolutamente en contra y parece utópico pero creo que es precisamente por ello que ahora es cuando más debemos creer en estas ideas. Hace dos días tuve la oportunidad de asistir a un ritual de los danzantes del sol en una sierra cerca de Xalapa y me llenó de confianza. Pues me quedó claro que si había personas como los danzantes dispuestos a dar un pedazo de su piel como sacrificio y ofrenda al mundo, si esas pocas personas todavía eran capaces de ayunar de bebida y comida durante varios días, la humanidad merece todavía una oportunidad más. No todo está perdido.

En fin, en la medida de lo posible, confío en poner mi granito de arena para que este vuelco se produzca. Somos humanos, sentimos, lloramos, nos emocionamos, sufrimos, vivimos. No somos ángeles. Estamos viviendo una experiencia humana y quisiera que de alguna manera averíadepollos siga reflejando lo que para mí está representando vivir. Que no sea sólo un diario más o menos logrado de un escritor sino ante todo, el retrato del ser humano que soy. Una radiografía espiritual que me permita crecer y deje testimonio de mi paso en este mundo que es, al fin y al cabo, uno de los motivos por los que escribimos libros. Esos libros que tantas veces han salvado mi vida y en otras ocasiones, por los excesos del mundo académico, casi acaban con ella. Algo sobre lo que hablaré en Los puercos aunque antes, claro, debo finalizar Ruido. Tarea en la que desde hoy comienzo a ocuparme diariamente pidiendo inspiración a los dioses porque si me siento concernido actualmente por un proyecto es por la trilogía del horror. Pues tengo la conciencia de que mientras no la termine, no podré acabar con ciertos fantasmas para crecer y ser más libre; tal y como sé que seré en un futuro del que, seguro, será testigo este blog, cuya nueva entrada concluyo ya, diciendo aquello de “bienvenidos a los lectores y no lectores, detractores y no detractores, espíritus y cuerpos del Averno de nuevo a su interior. Ahí vamos. A caminar con pollos entre las manos que se extiendan por el planeta creando una sinfonía de aullidos”. Shalam

الصبْر مِفْتاح الفرج

 La rana en el fondo del charco no sabe nada del océano

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Regateo.

Mercader

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

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