Dharana

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Dejo a continuación la cuarta reseña del libro Los 100 mejores discos del Siglo XX. En este caso, dedicada a Dharana de Mynta. La próxima semana me ocuparé del disco 96 en esta lista: Many hands de The Charles Twins.

Quien desee por cierto saber más del proyecto puede pinchar en el enlace siguiente:

http://www.averiadepollos.com/los-100-mejores-discos-del-siglo-xx/

Y quien quiera leer la reseña anterior puede hacerlo aquí:

http://www.averiadepollos.com/verargert/

Si alguien se anima, asimismo, a leer este texto con música, le recomiendo hacerlo escuchando el tema «The celestial Nymph» de Agam.

97. Mynta: Dharana. (1964)

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, La India se encontraba controlada oficialmente por Japón. Pero aún así, la mayoría de sus habitantes (hecha la excepción de la onerosa matanza de Nueva Delhi) continuaban viviendo libremente ajenos tanto a las realidades políticas como a los fuertes conflictos exteriores que azotaban el mundo. Una atmósfera que se percibía también en las artes. Puesto que, a pesar de las innovaciones tecnológicas japonesas omnipresentes por todas partes, casi todos sus científicos y artistas continuaban muy apegados a sus tradiciones.

Algo que explica el que durante la primavera de 1966 se concibiera en Bombay uno de esos escasos discos de los que se puede decir que son un verdadero bálsamo espiritual para el mundo: Dharana. Una creación que transmite esperanza y confianza en el ser humano a partes iguales, repleta de pasajes sobrenaturales que pueden hacernos levitar, soñar y, sobre todo, alcanzar la paz. De hecho, esto es lo que siente uno tras sumergirse en sus casi 70 minutos: que la paz y la armonía son posibles y que siempre existirá una luz frente al ser humano independientemente de sus circunstancias.

Como es lógico, Dharana no fue fruto de la casualidad ni de azar alguno sino del trabajo paciente de varios músicos entre los que destacaba el maestro Jamini Shergill. Quien, tras una longeva trayectoria como arpista y flautista, ya con 64 años a su espalda, se unió a Mynta: una joven banda de músicos acostumbrados a tocar en la calle y todo tipo de tugurios a los que fue adoctrinando en los secretos del arte musical tradicional.

Lo importante en este caso radica en que Mynta no fueron capaces únicamente de canalizar afortunadamente las lecciones del reconocido sabio hindú. También cultivaron sus propios métodos de experimentación e improvisación que proporcionaron sus modernas señas de identidad musicales a Dharana. Por ejemplo, fueron capaces de combinar sítar, saxofón, guitarra eléctrica, batería, bajo y flauta permitiendo a cada uno de esos instrumentos respirar y desarrollarse en libertad antes de fundirse con el resto en una especie de éxtasis musical realmente estremecedor.

En Dharana, sí, se fusionaron, y confundieron el pasado y el futuro de la rica tradición musical hindú. Pero además, fruto de la inmersión de Jamini Shergill en algunos de los libros sagrados de su tradición, se llevó a cabo un despliegue lírico apabullante. De hecho, el disco se encuentra repleto de letras capaces de conmover a los corazones más duros e iluminar el alma de cualquiera que se vea seducido por la tentación del mal. Lo que explica el que, aún hoy en día, sea utilizado por muchos sanadores de medio mundo cuando tratan de expurgar los “males” de los pacientes que se someten a sus ritos curativos o el que sea habitual escucharlo cerca de los templos budistas que se extienden por toda la India y en cualquier reunión en la que se quiera lograr vincular místicamente a sus asistentes.

Cuatro canciones, únicamente cuatro canciones componen Dharana. Cada una de ellas de más de quince minutos y dedicadas a un noble sentimiento: el amor, la compasión, la amistad y la paz. Todas ellas llenas de palabras sencillas pero tremendamente profundas cantadas a coro o individualmente por músicos que parecen estar dialogando directamente con Dios; que parecen ser ángeles y no humanos y estar dando a luz un ser vivo y no un disco.

Ciertamente, hay momentos en los que Dharana parece una especie de milagro capaz de hacer creer en lo sobrenatural a los más incrédulos. Mantras, voces que chocan, se unen y parecen besarse y, más tarde, se desdoblan. Instrumentos que crean capas sonoras envolventes y ambientes insondables, maravillosos hasta llevar al oyente al más profundo éxtasis. Esto y mucho más es Dharana. Un disco que podría ser utilizado tanto para una meditación activa como para rejuvenecer el ánimo de un enfermo y nunca defraudaría. Pues se diría que su música fue preñada con la luz del arco iris, compuesta gracias a una ingestión de agua bendita y de la toma de dosis iguales de libertad, rigor e improvisación. Una auténtica maravilla, en suma, que todavía ejerce como mayor carta de presentación de lo que llegó a ser la música hindú durante el siglo XX.

Un oscuro siglo que puso a prueba al mundo entero pero que, aún así, no estuvo exento de momentos refulgentes como testimonian tantas obras de arte reaizadas durante su transcurso y, en concreto, este disco capaz de conectar con el insconciente profundo de la humanidad y sanarlo. Shalam

       من لحظة ولادتك حتىوفاتك ، تسيطر الأوهام على حياتك

Desde que naces hasta que mueres, tu vida está dominada por ilusiones

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Alejandro Hermosilla

Mi nombre (creo) es Alejandro Hermosilla. Amo la escritura de Thomas Bernhard, Salvador Elizondo, Antonin Artaud, Georges Bataille y Lautreamont.

2 comentarios

  1. andresrosiquemoreno on

    1ºimagen…..la evolucion acertara en la union de los vertices?………..ahhhhh!
    2ºimagen……las paredes del frigorifico estan llenas de hielo!….(no usar el metal)……
    3ºhielo……confirmado!…..(las piramides aterrizan unas encima de otras)……….
    4ºimagen……en la cabeza de este señor esta «pink floid»……
    5ºimagen…..neptuno ha plantado sus armas……(mañana voy a pescar esos peces muertos)….sonrisa….
    PD…..https://www.youtube.com/watch?v=VJ_v9HCQ-RE…..sabicas…granadinas…..

    • Alejandro Hermosilla on

      1) 2025: una odisea egipcia. 2) La esfera de cristal. Portada de cómic de Jodorowsky-Moebius. 3) Ufología egipcia. 4) Imagen en la que el autor de la portada juega con la realizada para la edición de Ficciones de Borges publicada en Alianza. 5) Portada de un disco de Doom metal sacro compuesto por un grupo rumano. PD: No conocía a Sabicas. Por lo poco que veo de él, parece un auténtico maestro de la guitarra.

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